Al referirse al requerimiento del Juzgado de Familia N°1 para que no se difundan publicaciones y se eliminen notas ya publicadas, Cristian Lorenzoni fue categórico: “Pedir que no se difundan notas y que se han borradas notas anteriores es algo increíble”. En ese sentido, sostuvo que el argumento esgrimido resulta inverosímil: “Poniendo como excusa que afecta al niño. Usted imagínese un niño de 3 años y pico que entre a las redes sociales leer el tema de su su expediente procesal. Es algo inaudito”.
El abogado también cuestionó el impacto de estas decisiones sobre la libertad de expresión y el silencio de medios locales: “Restringiendo el derecho a la comunicación”, advirtió, y agregó: “Lo preocupante también en este caso es por qué no salieron masivamente a manifestarse los medios locales de la ciudad 9 de julio”. Para Lorenzoni, en ciudades pequeñas influyen factores como “el miedo” y “el famoso no hablo de determinado temas por tal razón”.
En relación con el estado del expediente, explicó que la causa se encuentra con sentencia firme: “El expediente en este momento tiene sentencia firme”, debido a que “no fue apelado con, por ejemplo, con un recurso eh el fallo de la cámara número uno”. Aun así, precisó que analiza distintas herramientas jurídicas: “Estoy buscando el instrumento legal adecuado para lograr esta situación que te estoy comentando”.
Lorenzoni detalló irregularidades que, a su criterio, afectaron el derecho de defensa. Entre ellas, relató un episodio consignado en el expediente: “En uno de los causales por el cual se retira la guarda del menor el 19 de agosto del 2024, dice que lo atropelló una camioneta manejada por su abuelo”. Tras visitar el lugar, señaló: “Vi una citroneta modificada”, y remarcó que “cuando en el expediente se pone camioneta es para maximizar”, porque “esa citroneta que lo rozó a gata” no se condice con la descripción utilizada.
Otro punto central fue la situación de la madre del niño durante su declaración judicial: “En el momento de declarar no alcanzó prácticamente a decir nada porque, como todos bien saben, ella tiene una patología de epilepsia”, recordó, y agregó: “Empezó a convulsionar en el juzgado”. Según indicó, “luego de eso, no fue nunca más citada a declarar. Es algo increíble”.
Al describir el contexto familiar, Lorenzoni sostuvo que visitó el hogar de los abuelos y afirmó: “Es una casa normal donde son gente laburante”. Sin embargo, cuestionó la valoración judicial: “Todo ha sido medio dudoso, medio raro”. Para el letrado, “tendría que ver en su momento tener una revisación más profunda”, dado que “estamos hablando de un menor, de un menor que se desvincula totalmente de la madre”.
Finalmente, el abogado subrayó el rol del acompañamiento social y la visibilización pública del caso: “Si esto se mantuvo público, ha sido porque fue muy viralizado por las redes sociales y que ha tenido un apoyo masivo. Y concluyó: “La sociedad se comprometió y le creyó a Milagros”, al ver “a una chica desamparada luchando para recuperar la guarda del menor, de su hijo”. (www.REALPOLITIK.com.ar)