Al referirse al movimiento turístico, Julián Kristensen señaló que “tenés un 76 por ciento de capacidad”, aunque aclaró que el contexto general es complejo: “A pesar de todo, tuvimos una temporada no muy buena”. En ese sentido, explicó que Necochea se nutre mayormente del turismo de cercanía, proveniente de localidades ubicadas a pocos kilómetros de distancia.
Sin embargo, el edil advirtió que uno de los principales problemas es el bajo nivel de consumo: “Está bueno que venga la gente, pero también que consuma, porque que venga gente y no gaste es lo mismo que nada”. Según detalló, muchos visitantes eligen alojarse en departamentos o cabañas no registradas y cocinar en lugar de consumir en comercios locales, lo que afecta a distintos rubros: “Eso no está bueno porque la industria local, como la de alfajores o la de ropa, no está siendo visitada”.
En ese marco, adelantó que desde el Concejo Deliberante de Necochea trabajan en una regulación específica: “Estamos laburando una ordenanza para tratar de normalizar y legalizar los alquileres temporarios, para que haya igualdad de competencia”.
Consultado sobre la gestión del intendente Arturo Rojas, Kristensen reconoció avances en materia administrativa: “Que el trabajador tenga en tiempo y forma el pago de su haber es muy bueno”, aunque remarcó que eso no resulta suficiente: “Con eso no alcanza. Tenemos que darle un norte a la ciudad”. En particular, apuntó a las falencias en servicios e infraestructura: “Necochea tiene más de 4 mil calles de tierra y eso genera muchos reclamos”, y sostuvo que es necesario planificar obras estructurales: “Hay que pensar en un futuro de calles más asfaltadas”.
Desde los estudios ubicados en el Balneario Poseidón, el concejal también puso el foco en la presión fiscal y la contraprestación de los servicios: “Las tasas que se pagan en Necochea son altas, entonces si vos pagás una tasa alta, tenés que tenerla retribuida en servicios”. En ese contexto, defendió la tasa portuaria impulsada desde su espacio político: “El gravamen que se le cobra a una exportadora es por el uso de nuestros bienes”, y explicó: “Un camión con más de 30 mil toneladas no genera el mismo deterioro que un auto o una bicicleta”.
Sobre la discusión judicial en torno a este tributo, Kristensen subrayó la necesidad de equilibrio: “No podés ser solidario con todo tu impuesto con una actividad comercial exportadora, ellos también tienen que ser solidarios con nosotros”, y aclaró que los fondos recaudados tendrían un destino específico: “No va a caer a rentas generales, es una cuenta afectada al arreglo de la infraestructura del circuito productivo”.
En relación con la repotenciación energética anunciada para Quequén, el concejal destacó su impacto estratégico: “Estamos limitados en el desarrollo si no hay inversión en infraestructura”, y marcó diferencias con el gobierno nacional: “La diferencia entre el gobierno de Axel Kicillof y el de Javier Milei es que nosotros apostamos a que el estado contribuya al crecimiento a través de obras”. En esa línea, sostuvo que la inversión pública permite generar industria y empleo: “Si tenés industria, tenés valor agregado, tenés trabajo y tenés un puerto cerca”.
Al analizar los debates nacionales, Kristensen cuestionó la baja de la edad de punibilidad: “La respuesta tiene que ser generar inclusión en la juventud y no solamente castigo”, y agregó: “No tenemos que ver solo la enfermedad, sino cómo se inicia el problema”. Respecto de la reforma laboral, fue crítico: “Quita muchísimos derechos a los trabajadores y después va a ser imposible revertirla”, y reclamó una postura más firme del sindicalismo: “Espero una reacción de la CGT para decir ‘hasta acá llegamos’”.
Finalmente, se refirió al escenario político local y al futuro del peronismo en Necochea. Sobre ese punto, afirmó: “La gente no está pendiente de la interna partidaria, quiere trabajo, seguridad y servicios”, y sostuvo que es necesario construir una propuesta superadora: “La chiquita y la rosca no sirven, hay que pensar en un proyecto político que le resuelva los problemas a la gente”.
En cuanto al histórico casino de la ciudad, Kristensen describió una situación crítica: “Es una obra de los años 70 que hoy es una postal de ruina”, y explicó la postura de su espacio: “Apoyamos la subasta porque la responsabilidad ya no puede ser más del municipio”, al tiempo que advirtió sobre los riesgos estructurales del edificio: “Está latente que genere daños a las personas y eso no puede seguir así”. (www.REALPOLITIK.com.ar)