“En la calle, aquellos compañeros que están reclamando quedan detenidos. No se puede permitir esto”, inició Rubén “Pollo” Sobrero, quien además sostuvo que el escenario actual marca “el comienzo del fin del gobierno” de Javier Milei, a partir de los “cachetazos políticos” y la profundización de la crisis económica.
En ese marco, se refirió a la delicada situación de Fate, empresa histórica de la industria nacional que podría cerrar y dejar a más de 2.000 trabajadores en la calle. “Es un punto de inflexión. No es una empresa más, fue líder durante 80 años y atravesó muchas crisis sin llegar a esto. Si Fate cierra, cambia todo en la política del país”, advirtió.
Respecto al paro convocado por la Confederación General del Trabajo de la República Argentina, Sobrero aseguró que será “muy fuerte” y con movilización al Congreso de la Nación Argentina desde las 12 del mediodía, más allá de que la central obrera no haya convocado formalmente a marchar. “La movilización la estamos garantizando muchos gremios. Queremos que los diputados vean el reclamo de los trabajadores que se oponen a esta ley de esclavitud, porque no hay ninguna modernización laboral: nos quieren llevar al siglo pasado”, sostuvo.
El dirigente cuestionó además la actitud de la conducción de la CGT, al señalar que “muchos no querían hacer el paro” y que la convocatoria fue producto de la presión de distintos sindicatos y sectores combativos. “Hay una crisis política e institucional muy grande que se refleja en esta convocatoria”, afirmó.
Sobre el modelo económico, Sobrero planteó que el gobierno impulsa “un país para pocos, primarizado y sin valor agregado”. En ese sentido, explicó que la apertura de importaciones y la competencia desigual afectan directamente a la industria local: “¿Cómo hace una empresa argentina para competir con China, que subsidia su industria automotriz? ¿Cómo competís con textiles que se producen a una fracción del costo? Es imposible”.
Asimismo, alertó sobre la caída del consumo interno: “Si el 72 por ciento de los trabajadores está por debajo de la línea de pobreza, ¿quién compra una heladera? Sin consumo no hay industria que aguante”. Para Sobrero, el cierre de empresas y la pérdida de poder adquisitivo son consecuencia directa del plan económico vigente.
En relación a la reforma laboral que se debate en el Congreso, el dirigente fue contundente: “Esta es una ley coimeada. Hay dos formas de coimear: con dinero o con favores políticos, como obras públicas a cambio de votos”. En ese marco, denunció presuntas negociaciones con gobernadores para garantizar apoyos legislativos y sostuvo que el oficialismo comienza a mostrar fisuras en ese esquema.
También cuestionó al ministro Federico Sturzenegger por supuestos contratos irregulares y señaló que “los hechos de corrupción que empiezan a salir a la luz debilitan al gobierno”.
Finalmente, Sobrero dejó un mensaje dirigido a los trabajadores: “Tenemos que confiar en nuestra clase, pero también resolver un problema muy grave: muchos dirigentes gremiales son parte del problema. Hay que empezar a renovar toda la dirigencia porque con estos dirigentes no podemos ir ni a la esquina”.
Y concluyó: “Es hora de recuperar esa formidable herramienta que son los gremios para los trabajadores”. (www.REALPOLITIK.com.ar)