“Fueron dos certámenes que se realizaron en la misma fecha, fue el 14 de febrero”, expresó el bailarín, quien detalló que obtuvo el primer puesto en el certamen tradicional de la costa y también la clasificación al Pre Ayacucho: “En uno quedé primer puesto para el Pre Ayacucho que se va a hacer ahora el 4 de marzo. Ahí se va a hacer una semifinal y después la final es el 7 de marzo”.
Consultado sobre su recorrido en la danza folklórica, el malambista relató: “Yo en realidad bailar folklore bailo desde los 7 años, con interrupciones por cuestiones de estudio y demás. Hace muchísimos años que bailo, pero lo que es malambo específicamente no hace tanto, más o menos desde el 2016”. Y agregó: “Lo he volcado más para el lado de los certámenes, la competencia”.
Sobre su elección del estilo, Rodríguez fue contundente: “Había comenzado con el estilo norteño y ahora, una vez que incursioné en lo que tiene que ver con el malambo sureño, es como que me atrapó eso y a partir de ahí no me bajé más de ahí”.
Al explicar las diferencias entre los estilos de malambo, señaló: “Todo depende de la zona que uno representa. Acá en la provincia de Buenos Aires el estilo es el sureño”, y detalló que no solo cambia la vestimenta, sino también la técnica: “Se modifica no solamente la ropa, sino la instrumentación y el zapateo también”. En ese sentido, precisó: “El zapateo norteño es más al piso, más golpes al piso. El otro tiene movimientos más delicados, más avanzados”.
Respecto a la enseñanza de la danza, consideró: “Desde mi punto de vista no sé si malambo, pero danza sí”, aunque advirtió sobre las dificultades para su implementación en el sistema educativo: “Para todo se necesita dinero, no van a ir a dar clase gratis los profes. Se necesita una ley y un presupuesto”.
En cuanto a su preparación para los próximos desafíos, Rodríguez explicó: “Yo tomo clase todas las semanas con el profe”, y subrayó que el entrenamiento va más allá del zapateo: “Hay una preparación muy importante desde lo físico y desde lo mental. Hay que cuidarse en las comidas. Lleva un proceso bastante interesante, no es ponerte a zapatear y listo”.
Finalmente, el malambista anticipó sus objetivos a futuro: “La idea es seguir tomando clases y presentarme en los certámenes que se vayan haciendo durante el año para poder seguir avanzando”, y concluyó: “La meta más importante es Laborde o el Pre Laborde, que se hace acá en la provincia de Buenos Aires”. (www.REALPOLITIK.com.ar)