El conflicto docente en Jujuy suma tensión a días del inicio del ciclo lectivo. Una encuesta realizada por el colectivo “El Hormiguero Docente” reveló que el 98% de los educadores consultados rechaza la propuesta salarial del Gobierno provincial, que consiste en un 10% de aumento en cuatro cuotas.
El dato no es menor. Marca un rechazo casi unánime y anticipa un arranque de clases atravesado por medidas de fuerza.
Docentes de nivel medio y superior confirmaron un paro para el 2 y 3 de marzo, con movilización prevista para la primera jornada. A la protesta se sumarían otros sectores del ámbito educativo.
“La situación de los docentes en Jujuy es denigrante”, expresaron referentes del sector al anunciar la medida.
El conflicto no gira solo en torno al porcentaje. La discusión, en realidad, es más profunda.
La educadora Martina Montoya, en diálogo con Radio 2, explicó que del sondeo participaron 618 docentes de toda la provincia.
Los números hablan por sí solos:
98% rechazó la oferta salarial por considerarla insuficiente e impuesta.
Más del 60% exige que se incorpore el 70% atrasado desde 2024, lo que —según sostienen— impactó directamente en el poder adquisitivo.
El incentivo al presentismo es visto por más del 60% no como un premio, sino como una presión para trabajar incluso estando enfermos.
Más del 90% considera que no son escuchados.
Una amplia mayoría percibe que el gremio ADEP no actúa con independencia del Gobierno provincial.
Más del 60% respalda un paro por tiempo indeterminado y movilizaciones contundentes.
Además, la ayuda escolar entregada por el Estado fue calificada como insuficiente, ya que —según los docentes— no cubre el costo real de útiles y materiales.
El reclamo no se limita al 10% en cuotas. Lo que se pone sobre la mesa es la pérdida acumulada frente a la inflación y el deterioro del salario docente desde 2024.
Cuando casi la totalidad de un sector rechaza una propuesta, el mensaje político es claro. El inicio de clases, lejos de ser una foto institucional, amenaza con convertirse en un nuevo capítulo de tensión social en la provincia.
El 2 de marzo será la primera prueba concreta. Y el conflicto, por ahora, no muestra señales de descomprimir. (www.REALPOLITIK.com.ar)