“La baja de imputabilidad es el primer paso, es el primer punto de un iceberg. La punta del iceberg, lo que se ve, pero lo más importante es lo que va de fondo”, explicó Pablo Lenz, al advertir que el debate público se concentra solo en una parte del problema y deja de lado el colapso estructural del sistema.
En ese sentido, fue contundente al evaluar la política aplicada en la provincia de Buenos Aires: “En la provincia de Buenos Aires, que es el meollo del asunto, está colapsado, absolutamente colapsado. Se puede hablar de un fracaso rotundo de la política aplicada en los institutos de menores”.
El exfuncionario sostuvo que no observa voluntad ni capacidad de cambio en la actual administración bonaerense: “No creo que esta gestión tenga la sapiencia o la capacidad de hacer los cambios que hay que hacer, porque hace seis años que vienen haciendo lo mismo y peor cada vez”. Y agregó: “El sistema penal juvenil en la provincia de Buenos Aires está en agonía con un gobierno que no ha encontrado, no ha buscado soluciones y se las bocó de la peor manera”.
Consultado sobre la implementación de la ley en caso de ser aprobada, Lenz planteó la necesidad de un rol activo del estado nacional: “El gobierno nacional tiene que plantear un sistema, tiene que abrir institutos y tiene que plantear una mecánica híbrida, en el sentido de que participe el estado nacional al cual el gobierno provincial suscriba”.
Además, remarcó que el problema no es presupuestario sino de gestión: “El problema no es el dinero, el problema no es meter más dinero, el problema es que están totalmente perdidos”. Para graficarlo, comparó la situación con “alguien que entra a la cancha de fútbol y tiene que sacar el lateral y no sabe que el lateral se saca con la mano”.
En esa línea, consideró que la provincia debería subordinarse a un esquema federal: “El gobierno nacional tiene que establecer estos centros a nivel federal y la provincia de Buenos Aires tiene que suscribir, tiene que subordinarse”. Incluso señaló que una cesión de responsabilidades podría abrir una salida: “Si él cede esto y cede su partida a Nación, delega o eleva la responsabilidad a nivel nacional, yo creo que hay más esperanzas de algo que arranque de nuevo”.
Lenz también enmarcó la problemática de los menores dentro del debate más amplio sobre la inseguridad: “El tema de los menores tiene que ser política de estado, porque no solamente son las generaciones que vienen, sino el problema de la inseguridad”. Y advirtió: “Si el gobierno que venga no toma esto en serio, te desborda cualquier administración pública”.
Sobre el trámite legislativo, se mostró convencido de que la norma será sancionada: “Para mí es un hecho. Hay un acuerdo tácito, prácticamente no va a haber debates”. Finalmente, se puso a disposición para aportar su experiencia: “Acá estoy disponible, despedido del OPNyA, para volcar todo mi conocimiento con pasión y con conciencia de que podemos ayudar al país en este ámbito”. (www.REALPOLITIK.com.ar)