El bloque CC-ARI - Cambiemos en la Legislatura de Río Negro confirmó que votará a favor del acuerdo estratégico para el desarrollo del proyecto Argentina LNG en la costa atlántica rionegrina.
La definición la hizo pública el legislador Fernando Frugoni, quien sostuvo que la iniciativa “es beneficiosa para la provincia porque completa el proyecto global de convertirnos en el mayor exportador de hidrocarburos”.
Según explicó Frugoni, el anuncio de la construcción de una mega planta de procesamiento y licuefacción de gas permitiría sentar las bases de un polo petroquímico en la zona. El objetivo: separar, comercializar y agregar valor a los componentes del gas natural, en lugar de limitarse a la exportación primaria.
El legislador destacó que los acuerdos firmados para el desarrollo en Punta Colorada, en Sierra Grande, contemplan inversiones superiores a los 50.000 millones de dólares, una cifra que —aseguran desde el bloque— implicaría generación de empleo, mayores ingresos fiscales y un proceso de reindustrialización para la región.
En ese punto, el mensaje político fue claro: Sierra Grande no volverá a depender exclusivamente de la minería, en referencia al impacto que dejó el cierre de la histórica mina de hierro.
Frugoni también subrayó que el acuerdo con Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) contempla:
La recuperación y puesta en operaciones del aeropuerto Aeropuerto Antoine de Saint-Exupéry
Un aporte estimado de 24 millones de dólares anuales a la provincia durante la vida útil del proyecto
Más 10 millones de dólares anuales en cánones y tasas provinciales
A esto se suman los proyectos de dos barcos licuefactores de Southern Energy (SESA), otros dos proyectados por VMOS, además de un poliducto, un oleoducto y obras complementarias vinculadas al esquema exportador.
En el plano político, el legislador remarcó que este esquema no hubiera sido posible sin la postura del gobernador Alberto Weretilneck, a quien atribuyó haber defendido los intereses provinciales frente a las petroleras.
“No negoció con fundaciones filantrópicas, sino con empresas petroleras poderosas”, afirmó Frugoni, aludiendo a la puja por la traza de exportación. Según el bloque, Río Negro logró imponer su posición y evitar que el ducto derivara hacia Bahía Blanca, donde opera el histórico polo petroquímico.
Además, recordaron que la provincia fue la primera en adherir al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), herramienta clave para atraer capitales de gran escala.
Desde el oficialismo legislativo plantean que Río Negro está ante una “oportunidad histórica” de transformarse en un nodo industrial y exportador de crudo y gas natural licuado, incluso superando en escala al complejo existente en Bahía Blanca.
El debate ahora pasará por la Legislatura. Allí se definirá si el acuerdo avanza formalmente y si la provincia da el paso definitivo para posicionarse como actor central en el mapa energético argentino. En juego no solo hay miles de millones de dólares, sino el modelo productivo de las próximas décadas. (www.REALPOLITIK.com.ar)