El Ministerio de Salud Pública de Salta confirmó un brote de fiebre Chikungunya en la zona fronteriza con Bolivia, con 30 casos registrados en la provincia y el epicentro en Profesor Salvador Mazza. La alarma se encendió tras detectar contagios sin antecedentes de viaje, lo que confirma circulación viral local.
El coordinador de Epidemiología, Francisco García Campos, precisó que en Salvador Mazza se detectaron 18 casos, de los cuales solo 4 tienen antecedente de viaje a Bolivia. Los 14 restantes están bajo investigación.
“Considerando la cercanía con la frontera y la circulación activa en localidades vecinas como Yacuiba, podemos afirmar que estamos ante un brote en la región fronteriza Argentina–Bolivia”, sostuvo el funcionario.
Según el último informe oficial, la distribución es la siguiente:
Departamento General José de San Martín (20 casos)
– Salvador Mazza: 18
– Tartagal: 2
Departamento Orán (7 casos)
– San Ramón de la Nueva Orán: 2
– Aguas Blancas: 5
Departamento Rivadavia (1 caso)
– Rivadavia Banda Sur: 1
Departamento Anta (1 caso)
– Joaquín V. González: 1
Departamento Rosario de Lerma (1 caso)
– Campo Quijano: 1
En paralelo, equipos del Programa de Vectores trabajan junto a los municipios de Salvador Mazza y Aguaray en operativos de descacharrado, eliminación de criaderos y aplicación de BTI en recipientes que no pueden removerse. También se intensificó la vigilancia epidemiológica en el norte provincial y se desplegó apoyo técnico en Joaquín V. González, donde se investiga el origen del caso detectado.
El especialista explicó que los primeros síntomas pueden confundirse con dengue: fiebre alta, dolores musculares y erupciones cutáneas.
La diferencia clave es el dolor articular intenso e incapacitante, que afecta hombros, rodillas, cadera y codos. “Los pacientes suelen llegar encorvados a la consulta debido a la intensidad del dolor”, describió García Campos.
El virus es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, el mismo vector del dengue. Las recientes lluvias e inundaciones en el norte provincial generan el escenario perfecto para su reproducción. Agua acumulada más calor: la fórmula clásica.
Las autoridades sanitarias insisten en medidas concretas:
– Uso permanente de repelente, especialmente para quienes viajen a zonas con circulación viral.
– Ante fiebre o síntomas compatibles, no automedicarse y acudir de inmediato al centro de salud.
– Extremar precauciones en embarazadas, niños menores de 12 años y personas con enfermedades reumáticas o artrosis, considerados grupos de mayor riesgo.
– Revisar patios y eliminar cualquier objeto que acumule agua, por mínimo que sea.
La ecuación es clara: sin mosquito no hay virus. Y sin descacharrado, el mosquito tiene autopista libre. (www.REALPOLITIK.com.ar)