La reforma de la Ley de Glaciares vuelve al centro del debate en el Senado de la Nación, con negociaciones abiertas y cambios que podrían definirse incluso durante la votación en particular. En ese escenario, la senadora de Chubut, Edith Terenzi, emerge como una figura estratégica en la letra final del proyecto.
Presidenta de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Terenzi ocupa un rol institucional decisivo: el expediente tiene dictamen desde diciembre, pero los puntos más sensibles —sobre todo la delimitación de zonas protegidas— siguen bajo discusión.
La iniciativa promovida por el presidente Javier Milei apunta a modificar aspectos centrales del esquema vigente, con el objetivo de habilitar mayor desarrollo de la actividad minera.
Uno de los ejes más controvertidos es la posible reducción del peso técnico del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), organismo responsable del Inventario Nacional de Glaciares y de la identificación de áreas protegidas.
El proyecto buscaría fortalecer la injerencia de las provincias en la definición de qué constituye un glaciar o ambiente periglaciar, además de incorporar mecanismos interjurisdiccionales para resolver disputas sobre recursos hídricos compartidos.
Sectores científicos y ambientalistas advierten que esos cambios podrían significar un retroceso en los estándares actuales de protección ambiental.
En ese tablero delicado, Terenzi mantiene un perfil de equilibrio entre su rol técnico y su pertenencia al armado provincial alineado con el gobernador Ignacio Torres.
Según trascendió en el ámbito parlamentario, la senadora participó de instancias previas convocando a especialistas para defender la robustez metodológica del inventario vigente, en momentos donde se evalúan modificaciones que podrían afectar su alcance.
Al mismo tiempo, integra una mesa informal de trabajo con legisladores de provincias cordilleranas y mineras, donde se negocian los ajustes finales del texto. Su intervención —señalan fuentes legislativas— se concentra más en la construcción de consensos internos que en la exposición pública.
De acuerdo a estimaciones previas, el oficialismo contaría con al menos dos votos favorables de los tres senadores por Chubut, mientras que Carlos Linares ya anticipó su rechazo.
Con ese esquema, el proyecto podría alcanzar los 37 votos necesarios para la media sanción y avanzar hacia la Cámara de Diputados.
La discusión no es menor: minería, recursos hídricos y protección ambiental se cruzan en una ley que define límites físicos y políticos. Y en ese cruce, una senadora patagónica tiene la lapicera en la mesa de negociación. (www.REALPOLITIK.com.ar)