La costa atlántica rionegrina empieza a jugar en primera división energética. El presidente de YPF, Horacio Marín, recorrió la Terminal Punta Colorada, núcleo operativo del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una infraestructura diseñada para almacenar y exportar petróleo desde Río Negro hacia mercados internacionales.
La visita contó con la presencia del gobernador Alberto Weretilneck, su par neuquino Rolando Figueroa, el vicegobernador Pedro Pesatti, la intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández, y directivos del consorcio VMOS junto a empresas socias.
Durante la recorrida, las autoridades observaron el montaje de dos de los seis tanques de almacenamiento que conformarán la terminal. Las cifras explican la escala:
– 82 metros de diámetro
– 35 metros de altura
– 120.000 metros cúbicos de capacidad por tanque (equivalente a unas 50 piletas olímpicas)
– 1.500 toneladas de acero por estructura
– Más de un millón de pulgadas de soldadura
– Cerca de 30.000 bulones en techos geodésicos de aluminio, diseñados para resistir condiciones costeras
Ingeniería pesada para un proyecto que apunta a cambiar la matriz exportadora.
La terminal será el punto final de un ducto de 437 kilómetros que transportará crudo desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina. La instalación portuaria estará preparada para operar buques de gran porte, incluidos los VLCC (Very Large Crude Carriers), embarcaciones que podrán arribar por primera vez al país.
La capacidad estimada supera los 550.000 barriles diarios, lo que ubica al VMOS como una pieza central en la estrategia exportadora argentina.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la obra posiciona a Río Negro como nodo estratégico en el esquema energético nacional y ya genera movimiento económico en Sierra Grande.
El vicegobernador Pedro Pesatti advirtió que el desafío no es solo exportar crudo, sino agregar valor en origen, impulsar la industria petroquímica asociada y fortalecer pymes locales para que el crecimiento se traduzca en empleo real.
El VMOS no es solo un caño de 437 kilómetros. Es una apuesta a que la energía salga al mundo desde el Atlántico, pero deje desarrollo en tierra firme. Si la ecuación cierra, Río Negro pasará de ser paisaje costero a puerto estratégico del petróleo argentino. (www.REALPOLITIK.com.ar)