El discurso de apertura del 55° período de sesiones ordinarias del gobernador Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro) dejó un mapa político partido en dos. Para el oficialismo, fue la hoja de ruta de una “provincia normal” con proyección a 30 años. Para la oposición más dura, una descripción desconectada de la realidad cotidiana.
Durante casi tres horas, Weretilneck insistió en la idea de estabilidad institucional, previsibilidad jurídica y desarrollo energético como pilares del futuro rionegrino. Puso el foco en el gas, el petróleo, la minería y la producción tradicional, habló de licencia social para proyectos estratégicos y planteó un nuevo esquema federal, con críticas puntuales a la Nación por rutas abandonadas y recortes en vivienda y salud, aunque también reconoció aportes en situaciones como los incendios.
Desde el bloque Vamos con Todos, el presidente de bancada José Luis Berros fue tajante: “Nos quiere mostrar una provincia ficticia”. Cuestionó que el gobernador describiera una realidad que, según dijo, no coincide con lo que viven “los rionegrinos de a pie”.
Berros enumeró conflictos abiertos: inicio incierto de clases, reclamos salariales de docentes, manifestaciones policiales y la Legislatura vallada. También apuntó contra la supuesta independencia judicial: “Weretilneck maneja la Justicia”, afirmó, al señalar vínculos políticos en el Superior Tribunal de Justicia.
La vicepresidenta del bloque, Ayelén Spósito, ironizó: “O el gobernador vive en Narnia o nosotros vemos otra realidad”, en alusión a hospitales, economías regionales y situación social.
El legislador Santiago Ibarrolaza (Creo) también cuestionó el contraste entre el discurso y lo que ocurría fuera del recinto: conflictos docentes, reclamos en salud y protestas policiales.
Desde el PRO, Juan Martín valoró el rumbo planteado, aunque pidió resultados concretos. Señaló que las oportunidades que se abren con el contexto nacional impulsado por Javier Milei deben traducirse en hospitales, escuelas y seguridad funcionando. También advirtió que el diálogo y la normalidad no pueden quedar en palabras si se frenan proyectos opositores como la boleta única o la emergencia en seguridad.
La presidenta del bloque UCR, Lorena Matzen, destacó el cambio de matriz productiva, pero reclamó planificación para evitar un crecimiento “caótico”.
El presidente del bloque JSRN, Facundo López, defendió la exposición del mandatario como una visión estratégica a largo plazo: “Nos planteó el Río Negro de los próximos 30 años con inversión y generación de trabajo”. Resaltó la idea de una provincia previsible y convocó a que “no quede nadie atrás”.
Desde el PJ-Nuevo Encuentro, Daniel Belloso respaldó el impulso al Gas Natural Licuado, aunque reclamó mayor firmeza frente a la Nación por la paralización de obras y la conflictividad social.
Por su parte, Javier Acevedo (CC-ARI) habló de “oposición constructiva” y valoró la estabilidad institucional y el rol de la Legislatura en la aprobación de proyectos económicos que, según afirmó, marcan “una bisagra de crecimiento”.
El eje del debate fue uno solo: qué significa una “provincia normal”. Para el oficialismo, estabilidad política y crecimiento energético. Para la oposición, salarios que alcancen, escuelas abiertas y hospitales funcionando.
Weretilneck cerró convocando a trabajar juntos para concretar el Río Negro proyectado. Afuera del recinto, la discusión sigue. Porque en política, la narrativa importa. Pero la realidad cotidiana termina pesando más que cualquier discurso. (www.REALPOLITIK.com.ar)