“Escuché atentamente el discurso de Javier Milei y me preocupó que no haya hablado de salud. No está bien que un presidente omita ese tema”, señaló Marcelo Peretta, aunque reconoció algunos aspectos del balance oficial. “La estabilidad económica, aunque provisoria, es real; también el mayor ordenamiento en las calles y el trabajo en fronteras para evitar el ingreso de drogas o personas con antecedentes”, evaluó.
Sin embargo, el dirigente puso en duda los números oficiales. “Las cifras de desempleo no se condicen con la realidad, como también está en duda la inflación del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC)”, afirmó, y agregó que la anunciada reforma laboral no garantiza por sí sola la creación de empleo: “Hacía falta una reforma, pero no sé si esta es la que va a traer trabajo, que es el fondo del problema”.
En cuanto al tono del discurso, Peretta sostuvo que Milei priorizó el impacto mediático. “Usó a la oposición como sparring para hacerlo más entretenido. Fue una estrategia de rating, muy al estilo de Donald Trump, pero sin mostrar el intercambio completo”, criticó.
Consultado sobre la baja de la edad de imputabilidad, expresó su apoyo con reparos. “Es una condición necesaria, pero no suficiente. Así solo vamos a llenar más cárceles e institutos de menores mal administrados y sin un objetivo claro de reinserción”, advirtió. En ese sentido, propuso retomar un sistema de escuelas pupilo obligatorias. “Hay que tratar la inseguridad con educación. Encerrar a los chicos, sí, pero en escuelas bien administradas, con educación, comida y formación laboral. Sale plata, pero es mucho más barato que combatir el delito después”, argumentó.
Peretta alertó sobre el “cortoplacismo” que atraviesa a los jóvenes y la falta de empleo genuino. “La juventud hoy no ve futuro. Con primaria sola no alcanza y el país no genera trabajo”, sostuvo, y llamó a instalar el tema en agenda pública como una política integral de educación y seguridad.
Respecto del escenario sindical y la reforma laboral, consideró improbable que la Justicia declare inconstitucional la ley votada por el Congreso de la Nación Argentina y pidió prudencia a la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT). “No es momento de desbordes. Hay que cuidar el trabajo registrado, actualizar convenios y recuperar la cultura del trabajo”, remarcó, al tiempo que advirtió que la apertura indiscriminada de importaciones puede perjudicar a la producción local y al empleo en el mediano plazo.
Finalmente, llamó a una tarea de concientización interna en los sindicatos. “Tenemos que guiar a los trabajadores en este nuevo escenario, proteger lo que tenemos y evitar que la crisis deje más víctimas”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)