Según explicó Anderson Riverol, el conflicto “ya no se limita a tres actores”, sino que involucra a múltiples países y reconfigura las relaciones entre Occidente y Oriente. En ese marco, señaló que la ofensiva combinada de Estados Unidos e Israel logró desmantelar instalaciones clave vinculadas al enriquecimiento de uranio, una operación que solo fue posible por la superioridad tecnológica y militar estadounidense.
“Tras la destrucción de esos avances hubo una relativa calma, pero el escenario interno iraní ya estaba tensionado por protestas masivas y una fuerte represión”, sostuvo el analista, al tiempo que subrayó que las sanciones internacionales no habían generado efectos decisivos. La eliminación del líder supremo iraní y de figuras con posibilidades de sucesión, durante un ataque que coincidió con una reunión de la cúpula del régimen, “provocó una crisis de liderazgo que desestabilizó aún más al país”.
Riverol indicó que, ante la imposibilidad de responder de manera directa a Estados Unidos, Irán optó por atacar a aliados estratégicos de Washington e Israel, incluso con acciones que tuvieron como blanco zonas civiles, lo que abre serios interrogantes en términos de legalidad internacional. “Es una respuesta que agrava el conflicto y eleva el riesgo regional”, afirmó.
En ese sentido, alertó que la escalada impacta de lleno en países que priorizan la estabilidad para sostener proyectos de diversificación económica, turismo e innovación. “La inseguridad afecta el comercio, la inversión y, sobre todo, pone en riesgo vidas humanas”, señaló.
El especialista también puso el foco en el componente ideológico y religioso del régimen iraní, al que describió como un factor que dificulta la previsibilidad y la confianza en eventuales gestos de distensión. “La noción del sacrificio y la venganza ocupa un lugar central, y eso obliga a extremar precauciones”, explicó.
Por último, Riverol vinculó el escenario internacional con la política interna estadounidense y consideró que estas decisiones tienen impacto electoral. “Trump se juega capital político en un año clave. La eliminación del liderazgo iraní y otros movimientos recientes concentran la atención pública y pueden influir en el tablero electoral”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)