Martes 3 de marzo de 2026

Interior

Malestar

Tensión en la Policía de Jujuy por un presunto “plus” millonario a la cúpula

03/03/26 | El clima interno en la Policía de la Provincia de Jujuy atraviesa horas de fuerte incertidumbre.


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El clima interno en la Policía de la Provincia de Jujuy atraviesa horas de fuerte incertidumbre. En distintas unidades regionales comenzó a crecer el malestar por la presunta liquidación de un “plus” salarial extraordinario que, según versiones internas, habría beneficiado exclusivamente a las altas esferas de la fuerza.

Hasta el momento no hay información oficial que detalle montos, criterios ni origen de los fondos. Ese vacío es, justamente, el combustible del conflicto.

Un beneficio para pocos

De acuerdo a fuentes consultadas, los adicionales habrían sido percibidos por integrantes de la Plana Mayor, jefes de Unidades Regionales y personal de alto rango. Las cifras, según trascendidos, podrían haber superado los 4,5 millones de pesos en los casos más elevados.

El resto del personal —suboficiales y efectivos que sostienen la operatividad diaria en la calle— habría quedado excluido del beneficio. La consecuencia es previsible: sensación de inequidad y postergación dentro de una estructura donde la moral interna es un factor clave.

En una fuerza jerárquica, las diferencias salariales existen. El problema surge cuando esas diferencias se perciben como opacas o discrecionales.

Disciplina, sumarios y tensión contenida

Más allá de lo económico, el foco también se posa sobre la conducción institucional. En ámbitos internos se habla de una directiva orientada a mantener la disciplina y evitar que el malestar trascienda públicamente.

Trascendidos señalan que desde el área de Seguridad habría un seguimiento atento para contener cualquier foco de disconformidad. En ese contexto, herramientas administrativas como sumarios o pases a disponibilidad podrían operar como mecanismos disuasivos frente a eventuales reclamos.

En otras palabras: la tensión existe, pero no tiene canales formales de expresión. Y cuando no hay válvulas institucionales, la presión se acumula.

Familias como caja de resonancia

Dado que el régimen profesional limita la posibilidad de protestas abiertas, el descontento comenzó a filtrarse a través de los entornos familiares de los efectivos de menor rango. Allí se expresa la preocupación por una política salarial que, según denuncian, privilegia a la cúpula mientras la base enfrenta el mismo contexto económico sin refuerzos similares.

El dato clave sigue siendo el mismo: no hay precisiones oficiales sobre los criterios técnicos ni la procedencia de los fondos. El hermetismo alimenta sospechas y profundiza la grieta interna.

En instituciones armadas o de seguridad, la confianza vertical es un activo estratégico. Cuando esa confianza se erosiona, el problema deja de ser estrictamente salarial y pasa a ser institucional. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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