El nuevo jefe de Gabinete de Santa Cruz, Pedro Luxen, encabezó un encuentro con representantes de los trabajadores judiciales y ratificó la continuidad de las negociaciones paritarias, en medio de un clima sensible por la discusión salarial en el sector.
De la reunión también participaron la ministra de Gobierno, Belén Elmiger, y el jefe del bloque oficialista en la Legislatura, Santiago Aberastain, en lo que fue leído como un gesto político para sostener el diálogo institucional.
Durante el encuentro, los representantes gremiales plantearon distintas propuestas vinculadas al funcionamiento del servicio de justicia. Entre los ejes centrales se destacó la implementación del ingreso al Poder Judicial mediante concursos, una medida orientada a fortalecer la transparencia y profesionalizar el sistema.
Además, se analizaron iniciativas para agilizar procesos, reforzar la eficiencia y mejorar la calidad del servicio judicial, en un contexto donde la demanda ciudadana sobre el funcionamiento de la Justicia viene en aumento.
Desde el Ejecutivo provincial buscaron marcar una diferencia clara entre la situación laboral de los trabajadores y la del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz.
En ese marco, subrayaron que los empleados judiciales no tienen las mismas condiciones ni escalas salariales que los vocales del máximo órgano judicial, cuyos incrementos recientes generaron cuestionamientos públicos.
La aclaración no es menor: cuando se habla de salarios judiciales, muchas veces se mezclan realidades muy distintas dentro del mismo poder del Estado.
Las autoridades provinciales confirmaron que se respetarán las instancias paritarias y que el objetivo es sostener abiertas las negociaciones para alcanzar acuerdos que brinden previsibilidad al sector.
El mensaje político fue claro: diálogo antes que conflicto. En un escenario económico complejo, garantizar canales institucionales estables no resuelve todo, pero evita que la tensión escale.
El desafío ahora será convertir las palabras en números concretos y reglas claras. Porque en materia salarial, la confianza se mide en recibos de sueldo, no en comunicados. (www.REALPOLITIK.com.ar)