El conflicto político en Perico escala y amenaza con paralizar el funcionamiento institucional. Concejales opositores denunciaron un “bloqueo parlamentario” en el Concejo Deliberante y apuntaron contra el intendente Rolando Ficoseco, a quien acusan de maniobras para impedir la sesión preparatoria que debe fijar el inicio formal del período legislativo 2026.
Según sostienen, los ediles alineados con el oficialismo no se presentan a las convocatorias, dejando al cuerpo sin quórum y sin posibilidad de definir fechas y horarios de trabajo.
El concejal Walter Cardozo fue directo: “Es una maniobra sucia contra el Concejo Deliberante”.
De acuerdo a su denuncia, cada vez que debe realizarse la sesión preparatoria, el intendente presenta una nota de ausencia que obliga al presidente del Concejo a asumir transitoriamente funciones ejecutivas. En ese esquema, la oposición —cinco concejales sobre un total de ocho— queda reducida a cuatro miembros activos y no logra alcanzar el quórum necesario.
Cardozo además señaló que dos concejales oficialistas fueron denunciados por presuntas coimas y que otro edil ausente sería hijo del jefe comunal, lo que profundiza el nivel de tensión política.
El presidente del cuerpo deliberativo, Mario Abraham, confirmó que ya son cuatro los intentos fallidos de realizar la sesión preparatoria. Según explicó, en ocasiones los concejales oficialistas no se dejaron notificar formalmente y, en otras, las ausencias impidieron alcanzar el número mínimo para sesionar.
La sesión en cuestión no implica debates de fondo ni votaciones complejas: se trata de una formalidad institucional para ratificar fechas de trabajo y acordar el discurso de apertura del intendente. Sin embargo, Abraham calificó la situación como un “atentado a la institución”.
Ante la reiteración del bloqueo, la oposición anunció que recurrirá al Artículo 125 del reglamento interno, que habilita la convocatoria de los concejales inasistentes con el auxilio de la fuerza pública.
Además, adelantaron que podrían acudir a la Legislatura provincial para solicitar la intervención tanto del Ejecutivo como del Legislativo municipal si la parálisis continúa.
Cuando un Concejo no puede ni siquiera fijar el día en que va a trabajar, el problema deja de ser partidario y se vuelve estructural. La democracia local funciona con reglas básicas: quórum, presencia y debate. Si una de esas piezas falta, el engranaje se traba. (www.REALPOLITIK.com.ar)