El Gobierno de Entre Ríos formalizó este lunes una nueva propuesta salarial mejorada en el marco de las paritarias docentes, durante una audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social.
La oferta incluye incrementos directos, sumas no remunerativas y beneficios complementarios, con el objetivo —según indicaron desde el Ejecutivo— de ofrecer soluciones a corto y mediano plazo frente al escenario económico actual.
Entre las mejoras presentadas se destacan:
50% de aumento en la ayuda escolar.
100% de incremento en el boleto docente en las cinco ciudades donde se presta el servicio.
Suma no remunerativa de $25.000 para docentes activos.
$30.000 para el sector pasivo.
Incremento en el Fondo Provincial de Incentivo Docente (Fopid) y en el ítem Conectividad, con un tope de $60.000.
Con estas medidas, el Gobierno aseguró que un docente recién iniciado no percibirá menos de $750.000 mensuales.
Uno de los puntos que agrega una variable política a la discusión es la propuesta de convocar, en un plazo no mayor a 90 días, a una nueva instancia de negociación para definir una suma remunerativa vinculada al crecimiento de los recursos provinciales.
La idea es que los salarios docentes puedan actualizarse en función de la evolución económica de la provincia, un mecanismo que introduce un componente atado a la recaudación.
En tiempos de inflación persistente, atar aumentos a ingresos futuros es una apuesta que puede jugar a favor o en contra. Todo depende de cómo evolucionen las cuentas públicas.
La propuesta también contempla establecer como prioridad para el sector docente el acceso a créditos del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) destinados a la adquisición de la primera vivienda.
El mensaje es claro: no solo salario, también condiciones de vida.
Del encuentro participaron los sindicatos Agmer, AMET, UDA y Sadop. En representación del Gobierno estuvieron el presidente del Consejo General de Educación (CGE), Carlos Cuenca, la vocal Carla Duré y miembros paritarios del Ejecutivo.
Ahora la pelota queda del lado gremial. Las bases deberán evaluar si la oferta alcanza para destrabar el conflicto o si la negociación continuará con nuevas demandas.
En paritarias, los números importan. Pero también importa la percepción. Y en educación, cada día sin acuerdo impacta directamente en las aulas. (www.REALPOLITIK.com.ar)