El analista internacional Sabino Mostaccio conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la crisis desatada en Medio Oriente tras la muerte del líder supremo iraní en un ataque aéreo, la designación de su sucesor, el aumento de las tensiones entre Irán, Estados Unidos, Israel y sus aliados, y las posibles consecuencias geopolíticas, económicas y militares de un conflicto que ya repercute en todo el mundo.
"Han elegido como nuevo líder supremo al hijo del ayatolá Alí Jamenei, que falleció en un ataque aéreo israelí junto con el expresidente Mahmud Ahmadineyad. En realidad, por más que Irán tiene un presidente, quien manda es el líder supremo", explicó el especialista. En ese sentido, señaló que el nuevo jefe religioso "tiene experiencia pastoral como clérigo en el norte de Irán, pero no tiene experiencia política".
Según el analista, el verdadero poder dentro del régimen podría recaer en el comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, cuyo antecesor también murió en un bombardeo. "Se ha configurado una especie de triunvirato entre el presidente, el nuevo líder supremo y el jefe de la Guardia Revolucionaria, que es el que está comandando lo que ya es una guerra abierta contra Estados Unidos y sus aliados", afirmó.
Lejos de apaciguar el conflicto, la sucesión habría radicalizado la postura del régimen iraní. "El núcleo duro del gobierno se aferra al poder y apuesta por extender la guerra no solo en el tiempo, sino también geográficamente", advirtió Mostaccio. En ese marco, mencionó ataques iraníes sobre Chipre, territorio de la Unión Europea, que obligaron a varios países del bloque a movilizar fuerzas militares, entre ellos España.
El especialista también se refirió al rol de Turquía en la escalada regional. "Ha sufrido ataques sobre bases estadounidenses en su territorio y comenzó una movilización militar. Además teme que el conflicto reactive movimientos independentistas kurdos, algo que para Ankara representa una amenaza histórica", sostuvo.
Respecto al posicionamiento de las grandes potencias, Mostaccio consideró que China y Rusia han brindado hasta ahora un respaldo limitado a Irán. "Han manifestado protestas enérgicas, pero el apoyo ha sido bastante tibio. Recién ahora están empezando a enviar ayuda militar, muchas veces a través de Corea del Norte, con drones, misiles y material bélico", indicó.
En su análisis, el experto explicó que cada potencia tiene intereses específicos en el conflicto. "A Rusia le sirve para desviar la atención del conflicto en Ucrania, mientras que a China le permite incrementar su comercio con Irán y distraer la atención sobre sus propios intereses estratégicos", afirmó.
Consultado sobre la iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump para crear un "escudo de las Américas", Mostaccio interpretó que se trata de un intento de reeditar alianzas estratégicas de la Guerra Fría. "Es un intento de revivir el viejo TIAR, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, pero con una dimensión mayor, incluyendo una alianza militar, económica y también un escudo misilístico", explicó.
En ese contexto, el analista advirtió sobre las implicancias para la Argentina. "Mientras el país no envíe tropas ni ayuda militar directa, Irán ha dicho que mantendrá cierto respeto por aquellos estados que solo se alineen discursivamente con Estados Unidos", señaló. Sin embargo, alertó: "En caso de participación militar, Irán considerará a todos esos países como blancos".
Más allá del aspecto geopolítico, Mostaccio destacó que el conflicto ya tiene efectos económicos globales. "El barril de petróleo se triplicó en apenas cuatro días, algo que no ocurría desde el 11 de septiembre de 2001", afirmó. Si bien podría representar una oportunidad para el sector energético argentino, también advirtió sobre consecuencias negativas: "Puede generar problemas en la economía doméstica por el aumento de la inflación a partir del encarecimiento de los combustibles".
Para el analista, la magnitud del enfrentamiento actual permite hablar de un conflicto global. "Yo diría que ya estamos en una tercera guerra mundial porque el conflicto está mundializado. Irán tiene presencia en distintos continentes a través de organizaciones como Hamás o Hezbollah, cuenta con el respaldo de Rusia y China, mientras que Estados Unidos recibe apoyo de Europa, India, Australia y varios países de América", sostuvo.
Finalmente, Mostaccio señaló que tanto Washington como Teherán también utilizan el conflicto con fines de política interna. "Trump busca movilizar al electorado republicano de cara a las elecciones legislativas, mientras que el gobierno iraní intenta reforzar su legitimidad en el mundo islámico", explicó. (www.REALPOLITIK.com.ar)