Se trata del agente federal Jack C. Stevens, quien se conoció en diferentes medios de comunicación de Estados Unidos y Argentina por el caso protagonizado por Federico “Fred” Machado. Ahora este mismo es acusado de gatillo fácil, quitándole la vida a un civil.
La divulgación de nuevos videos sobre la muerte de un ciudadano estadounidense durante un operativo federal en Texas volvió a poner en el centro de la escena a Jack C. Stevens, un agente supervisor de Homeland Security Investigations, la poderosa división investigativa del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (United States Immigration and Customs Enforcement) que investigó el caso del empresario argentino acusado de narcotráfico y lavado de dinero en los Estados Unidos, “Fred” Machado.
El hecho se conoció tras difundirse en casi todos los medios de Estados Unidos como Washington Post y The New York Times, las imágenes que muestran los minutos previos a un confuso y fatal encuentro ocurrido en South Padre Island, en el estado de Texas, donde el agente Stevens disparó contra Ruben Ray Martinez, un joven estadounidense de 23 años que murió tras recibir tres disparos a través de la ventanilla de su vehículo.
El episodio ocurrió en marzo de 2025, pero la publicación de los videos casi un año después reavivó las preguntas sobre el accionar de los agentes federales y sobre el propio Stevens, un investigador que también aparece mencionado en otra causa sensible: la investigación internacional ante el argentino “Fred” Machado, ya extraditado y que se encuentra preso en Oklahoma esperando una definición de la Justicia de Texas.
Stevens ha sido el agente responsable de seguir el rastro de la red de Machado, que presuntamente involucraba la compra ilegal de aviones para organizaciones criminales en países como Colombia, Venezuela y México. Oportunamente, según objetó Machado, había acusado al agente de extorsionarlo con ayuda de un fiscal de la causa.
El hecho ocurrió durante un control de tránsito montado tras un accidente en la zona turística de South Padre Island. En la escena participaban agentes federales y policías estatales que intentaban ordenar el tránsito en la madrugada.
Según las imágenes difundidas, el vehículo conducido por Martinez avanzaba lentamente mientras distintos oficiales le daban órdenes contradictorias. En medio de esa confusión, uno de los agentes aseguró haber sido golpeado por el automóvil.
Fue en ese momento cuando Stevens, que se encontraba junto a la ventanilla del conductor, abrió fuego a corta distancia. Los disparos impactaron dentro del vehículo y el joven murió poco después en un hospital de la ciudad de Brownsville.
Aunque el caso fue investigado por las autoridades de Texas, un gran jurado decidió no presentar cargos contra el agente federal. Sin embargo, la publicación tardía de las imágenes reabrió el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales en operativos civiles.
Stevens no es un agente común dentro de la estructura federal. Ocupa el cargo de supervisory Special Agent, una posición jerárquica dentro de Homeland Security Investigations que implica liderar investigaciones complejas vinculadas al crimen transnacional.
Desde esa posición, el agente participó en investigaciones relacionadas con lavado de dinero, fraude financiero internacional, redes vinculadas al narcotráfico y operaciones logísticas de organizaciones criminales..
Su nombre aparece en documentos judiciales y testimonios vinculados a una investigación federal que terminó con la extradición del empresario argentino “Fred” Machado a Estados Unidos.
El caso de “Fred” Machado es uno de los procesos judiciales más complejos impulsados por fiscales federales estadounidenses en los últimos años. El empresario fue acusado en tribunales de Texas de integrar un esquema internacional de fraude financiero y operaciones vinculadas al negocio de aeronaves privadas.
En ese expediente aparecen distintos investigadores federales que participaron en la recopilación de información y en los interrogatorios iniciales, entre ellos el agente Stevens.
De acuerdo con documentos judiciales y presentaciones de la defensa, Stevens participó en entrevistas y contactos con el empresario durante el desarrollo de la investigación federal. En esos encuentros se le habría solicitado a Machado colaborar con información sobre operaciones financieras, inversores y movimientos vinculados al negocio aeronáutico.
El caso se volvió particularmente sensible porque las autoridades estadounidenses investigaban un entramado de financiamiento de aeronaves privadas que, según los fiscales, podía ser utilizado para mover dinero a través de distintas jurisdicciones internacionales.
La coincidencia de ambos episodios volvió a colocar a Stevens bajo el radar. Por un lado, su intervención directa en un tiroteo que terminó con la muerte de un ciudadano estadounidense. Por otro, su participación en investigaciones federales que involucran operaciones financieras internacionales y empresarios latinoamericanos.
Aunque las autoridades estadounidenses sostienen que el agente actuó dentro de los protocolos y que no existen cargos penales en su contra, la difusión de los videos del tiroteo reavivó el debate sobre la actuación de los agentes federales en operativos civiles.
En paralelo, el juicio contra Machado continúa en tribunales federales de Texas, en una causa que todavía podría revelar nuevos detalles sobre las investigaciones que llevaron adelante agentes como Stevens y sobre el funcionamiento de las redes financieras que estaban bajo la lupa de las autoridades estadounidenses. (www.REALPOLITIK.com.ar)