Damián Papasodaro, pareja de la participante de Gran Hermano Mavinga, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el episodio de discriminación ocurrido dentro de la casa, la repercusión pública del caso y la posterior expulsión de la concursante responsable.
"Han sido días muy intensos, sinceramente. Tuve que prácticamente dejar todas mis actividades para dedicarme a responder los requerimientos de los medios", comenzó Papasodaro, quien explicó que decidió asumir el rol de vocero de su pareja mientras ella permanece aislada dentro del reality. "Ella no sabe lo que pasó. Los que sabemos somos los que estamos afuera y yo asumí el compromiso de ser su voz ante cualquier situación que le suceda", sostuvo.
En ese sentido, el entrevistado calificó el episodio ocurrido dentro del programa como "un acto aberrante de discriminación" y destacó que la repercusión mediática permitió instalar el debate. "Celebro que los medios lo hayan levantado y que se haya puesto en agenda, porque esto nos invita a todos a reflexionar. En la sociedad existe la creencia de que Argentina no es racista, pero con esto queda demostrado que sí hay actitudes muy arraigadas", afirmó.
Durante la entrevista también planteó la necesidad de revisar el marco legal vigente en materia de discriminación. "Hay una ley que tipifica algunos delitos, pero las penas son muy leves. La pena máxima es de tres años en suspenso, entonces en la práctica casi no existe sanción real. No digo que tengamos que llegar a legislaciones extremas, pero sí que haya consecuencias efectivas", señaló.
Respecto a lo ocurrido dentro de la casa, Papasodaro explicó que Mavinga aún desconoce la gravedad de lo sucedido y que incluso llegó a sentirse culpable por la situación. Según relató, dentro del reality se minimizó el hecho como un simple chiste, omitiendo expresiones racistas dirigidas tanto a ella como a otro participante. Entre ellas, mencionó que también se burlaron del exfutbolista Brian Sarmiento.
"Le dijeron que estaba recién comprada, que salía de la jaula, que era una esclava. Son cosas muy graves. Encima ella se sintió culpable porque le dijeron que era un chiste y que se había bajado del barco por eso", relató.
El entrevistado remarcó además que el tema resulta particularmente sensible para Mavinga debido a su historia personal. "Cuando era niña atravesó una situación de semiesclavitud durante tres años. La obligaban a trabajar todo el día, le daban de comer una vez por día y la castigaban si no cumplía con las tareas. Por eso este tipo de comentarios son especialmente ofensivos para ella", explicó.
Consultado sobre la decisión de la producción del programa de expulsar a la participante responsable de los dichos, Papasodaro consideró que fue la medida correcta. "Creo que estuvo perfecto. No había otra opción. Es lo que nosotros pedimos y por suerte la producción actuó como debía hacerlo", señaló.
Al mismo tiempo, valoró que un hecho ocurrido en un programa de entretenimiento pueda abrir un debate social más amplio. "Está bueno que esto se ponga en agenda. A veces creemos que en Argentina no existe el racismo, pero sí lo hay, sobre todo hacia personas de países limítrofes. Que un reality sirva como llamado de atención para discutir estas cosas es positivo", reflexionó.
Finalmente, Papasodaro también cuestionó las disculpas públicas de la concursante expulsada, al considerar que no fueron sinceras. "No las sentimos genuinas. Parecen más un intento de limpiar su imagen. Una disculpa real debería haber llegado también por privado a la familia", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)