El analista internacional Anderson Riverol conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) tras la renuncia del director del Centro Nacional de Antiterrorismo estadounidense, Joe Kent, un hecho que reavivó el debate global sobre la tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán, y advirtió sobre los riesgos crecientes para países aliados como Argentina en un escenario internacional cada vez más inestable.
"Hay que analizar esta renuncia, sobre todo por lo que implica: que Irán no sería una amenaza inminente para Estados Unidos. Pero si evaluamos la historia, vemos que los equilibrios de poder en Medio Oriente cambiaron radicalmente desde la caída del Sha y el ascenso del régimen religioso", inició Riverol.
El analista explicó que el componente religioso resulta central para entender el conflicto: "Estamos hablando de una facción del islam, los chiitas, que tienen una visión profundamente radicalizada y que además cuentan con un estado con enormes recursos energéticos. Esto les da una posición de ventaja frente a sus vecinos y frente a Occidente".
En ese sentido, remarcó que la confrontación con Israel no es solo geopolítica: "Las facciones más radicales han definido históricamente a Israel como su enemigo directo y, a través de él, también a Estados Unidos. La dimensión religiosa aquí es extremadamente importante y muchas veces subestimada".
Riverol también advirtió sobre la capacidad de Irán para proyectar poder más allá de sus fronteras: "No solo hablamos de una amenaza regional. Irán tiene recursos suficientes para financiar grupos irregulares que operan contra intereses occidentales. Eso lo convierte en un actor clave dentro del terrorismo internacional y en un factor de inestabilidad global".
Al referirse a las recientes escaladas militares, el especialista señaló: "Los ataques no siempre se limitan a objetivos militares. Hemos visto ofensivas contra zonas civiles, lo que incrementa el riesgo humanitario. En todo conflicto hay daños colaterales, pero también hay decisiones estratégicas que marcan una diferencia".
En relación a la política exterior argentina, Riverol fue contundente: "Desde el posicionamiento del gobierno, Argentina ya está dentro del conflicto. No hace falta enviar tropas; el alineamiento político y discursivo con Estados Unidos e Israel ya nos ubica como un actor identificado".
"Si Irán responde atacando a aliados de Estados Unidos, cualquier nación alineada entra en una zona de riesgo. Por eso creo que debería reforzarse la seguridad de los ciudadanos argentinos, tanto dentro como fuera del país", agregó.
El analista también hizo hincapié en la dificultad de trasladar modelos occidentales al Medio Oriente: "Querer exportar la democracia liberal a sociedades que no comprendemos es un error. No se puede analizar este conflicto con ojos occidentales porque los incentivos, las creencias y las estructuras sociales son completamente diferentes".
Finalmente, Riverol analizó el rol de las potencias globales: "Rusia ha perdido margen de maniobra, condicionada por su guerra en Ucrania, mientras que China mantiene una postura más bien diplomática, rechazando los ataques pero sin involucrarse militarmente. Es una potencia comercial que, por ahora, evita el conflicto directo".
"El problema es que esto está lejos de terminar. Irán no va a alinearse con Occidente y va a seguir intentando dañar a Estados Unidos, Israel y a todos sus aliados. Y en ese escenario, el riesgo de una escalada mayor sigue latente", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)