El analista geopolítico Gustavo Esperanza dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y advirtió sobre un escenario de creciente debilidad en el gobierno cubano, en medio de una crisis estructural agravada por sanciones internacionales, falta de recursos y un aumento del malestar social en la isla.
“Estamos hablando del comienzo de la caída del régimen de 67 años, el régimen comunista cubano, castrista”, afirmó el especialista, al tiempo que enmarcó la situación dentro de un proceso más amplio de reconfiguración geopolítica en América Latina.
En ese sentido, sostuvo que el deterioro de Cuba se inscribe en una estrategia impulsada desde Estados Unidos: “Se le ha declarado una guerra contundente al socialismo del siglo XXI y a sus modelos de gobierno”, expresó, y remarcó que la presión ya se había iniciado en otros países de la región.
Esperanza explicó que la Casa Blanca busca forzar una transición política sin recurrir a una intervención militar directa. “La estrategia es asfixiar al régimen, saturarlo, como se hizo primero con Venezuela y ahora con Cuba, para lograr acuerdos que permitan una transición”, detalló.
En paralelo, describió un escenario social crítico dentro de la isla, con severas carencias energéticas y alimentarias. “Hoy los cubanos tienen apenas entre cuatro y cinco horas diarias de electricidad, y hay cortes que duran días. Esto impacta en hospitales, alimentos y en la vida cotidiana”, señaló.
Asimismo, el analista mencionó que las protestas, aunque no masivas como en 2021, se han extendido territorialmente y adoptado nuevas modalidades. “La gente se manifiesta por la noche, hay cacerolazos y acciones puntuales. Incluso se han atacado sedes del Partido Comunista. Eso muestra que el miedo empieza a romperse”, indicó.
Consultado sobre la posibilidad de una apertura económica, Esperanza consideró que el proceso será gradual y condicionado por negociaciones internacionales. “No se solucionan 67 años de dictadura de un día para el otro. Esto va hacia una transición negociada, donde incluso se habiliten inversiones y cierto desarrollo del sector privado”, explicó.
En ese marco, planteó que el propio gobierno cubano podría verse obligado a ceder poder: “Van a negociar porque no tienen recursos ni capacidad para sostener el sistema actual. Es una salida más quirúrgica, menos invasiva que una intervención militar”, afirmó.
Finalmente, vinculó el escenario cubano con la política interna estadounidense y las elecciones de medio término. “Esto también tiene un impacto electoral. Resolver o avanzar en estos conflictos le da herramientas a Estados Unidos para consolidar su estrategia en la región”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)