Rafael Salinas, chofer de la empresa El Nuevo Halcón SA, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) en medio de una jornada de protesta hacia el ministerio de Transporte de la Nación, donde trabajadores de la línea 148 reclaman por salarios adeudados y la reanudación del servicio.
“Estamos movilizando para la secretaría de Transporte de la Nación, junto con las 500 familias que estamos resistiendo, luchando, de alguna manera, por nuestra fuente de trabajo y por los salarios que nos cobramos”, expresó el trabajador, al describir la crítica situación que atraviesan.
El conflicto se remonta a diciembre, cuando la empresa dejó de cumplir con los pagos. Según explicó Salinas, la totalidad de los trabajadores se encuentra afectada: “500 familias”. La situación derivó en la paralización total del servicio desde el 23 de diciembre: “A partir del 23 de diciembre del año pasado, nosotros estamos parados, pasamos las fiestas sin un peso, seguimos sin un peso”.
El impacto no solo alcanza a los empleados, sino también a miles de usuarios de la zona sur del conurbano bonaerense que dependen de la línea 148 para trasladarse diariamente.
Salinas apuntó a la política nacional en materia de transporte como uno de los factores centrales del conflicto: “Hay una voluntad del gobierno nacional... de quitar subsidios, y según los empresarios no son compensados esos subsidios con la suba de boletos que ellos pretenden”.
En ese marco, remarcó el rol del estado en garantizar el servicio: “El servicio público de pasajeros es una responsabilidad del estado, como la educación pública, la salud pública”.
Además, señaló que actualmente hay grupos empresarios interesados en hacerse cargo de la explotación de la línea, pero la definición depende del gobierno: “Es el gobierno nacional a quien ahora vamos a ir a pedirle que por favor no sólo garantice el pago de la totalidad de los salarios caídos, sino la reanudación del servicio”.
La falta de ingresos generó un fuerte deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores. “La mayoría de nosotros no ha pagado los préstamos, no ha pagado las tarjetas, estamos endeudadísimos”, advirtió.
En ese sentido, describió el sostén solidario que reciben: “Se han ido acercando... con mercadería, algunos han acercado colectas, dinero en efectivo”.
La situación golpea especialmente a las familias con hijos en edad escolar y necesidades básicas insatisfechas: “Hay un montón de compañeros que tienen chicos que necesitan pañales, que necesitan los útiles escolares”.
La línea 148 cumple un rol estratégico al conectar distintos distritos del sur del conurbano con la Ciudad de Buenos Aires. Su interrupción obliga a los usuarios a buscar alternativas más costosas y menos eficientes. “No solo peleamos por nuestro salario... sino también entendiendo que depende (la gente) de ese servicio para ir al hospital, ir a la escuela”, sostuvo Salinas.
Incluso, alertó sobre un agravante: “El tren Roca ha anunciado que va a parar por razones de refacciones un par de meses, de manera que sin el 148 y sin el tren... la verdad que es terrible”.
Tras tres meses sin ingresos, los trabajadores mantienen la protesta a la espera de una respuesta oficial. “Le rogamos, le suplicamos, que entienda y comprenda la realidad de familias que solo quieren trabajar y cobrar por lo trabajado, nada más”, concluyó el chofer. (www.REALPOLITIK.com.ar)