Rodolfo Carrizo, presidente del Centro de Excombatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata, conversó con REALPOLITIK TELEVISIÓN (www.realpolitik.tel) en el marco de un nuevo aniversario del conflicto bélico y analizó las consecuencias de la guerra, las deudas del estado y el escenario actual en torno a la memoria, la justicia y la soberanía.
Carrizo recordó su paso por el conflicto bélico y remarcó la intensidad de los combates: “La experiencia desde el punto de vista militar fue muy intensa, muy fuerte, porque la batalla del Monte Longdon es una de las batallas más trascendentales de la Guerra de Malvinas”.
En ese sentido, destacó el impacto emocional que dejó la guerra: “La guerra es el horror. Y el horror a veces es algo que tiene todas las formas que vos te puedas imaginar”. Y agregó: “La guerra es un momento, pero la posguerra uno la lleva hasta el día que se muere”.
Además, evocó la pérdida de compañeros: “Quien era mi compañero de carpa, con el que yo había estado todo el tiempo en Malvinas durante los 72 días del conflicto, no volvió”.
El titular del CECIM fue crítico con el tratamiento que recibieron los excombatientes tras el conflicto: “Muchas de las cosas muy dolorosas que generó Malvinas tienen que ver mucho con la posguerra”.
En esa línea, denunció las consecuencias sociales: “Eso trajo muchísimo suicidio, compañeros que se tuvieron que refugiar en vicios como el alcohol”. También señaló un proceso de estigmatización: “Cuando volviste de Malvinas eran los chicos de Malvinas, los loquitos de la guerra, los inestables emocionalmente”.
Carrizo detalló las graves violaciones a los derechos humanos sufridas por soldados conscriptos: “La tortura es un método muy fuerte que te condiciona a hablar y decir mentiras y también a refugiarte en los mayores de los silencios”.
Entre los castigos, describió: “Los castigos eran, por ejemplo, estaquearte… con temperaturas muy bajas y a veces te sacaban hasta la campera”. Y cuestionó la falta de avances judiciales: “La causa 1777 del 2007 sobre las torturas en Malvinas lleva 44 años durmiendo el sueño de los justos”.
El presidente del CECIM advirtió sobre un retroceso en materia de derechos humanos: “No hay un negacionismo solamente discursivo, hay un negacionismo efectivo”.
Además, apuntó contra sectores del poder: “Tenemos una compañera de fórmula que es Victoria Villarruel que creo que encarna un poco este espíritu”. Sobre la posibilidad de indultos, fue contundente: “Eso sí sería una barbarie… es un golpe a la democracia”.
Carrizo también analizó el conflicto desde una perspectiva estratégica: “Malvinas es un conflicto en el agua, es una isla en un punto bioceánico”. En ese marco, destacó los recursos en disputa: “Lo que rodea a las Islas Malvinas es una infinidad de bienes naturales”.
Y remarcó el rol de la pesca: “Podés resolver el problema del hambre de verdad”, al referirse a iniciativas como la pesca social impulsada por el CECIM.
De cara al futuro, subrayó la importancia de transmitir el debate: “Lo que tenemos que tratar de hacer es transferir la discusión sobre Malvinas”. Asimismo, sostuvo: “Malvinas es un espacio que genera una fuerte línea de oportunidad, que pensar Malvinas nos ayuda a pensar la Argentina”.
Para cerrar, Carrizo sintetizó la postura del CECIM: “No podemos pensar un país si no tenemos una justicia que responda y proteja los derechos de las personas”. Y concluyó con una definición central: “La verdad es la verdad”. Además, afirmó: “La paz con justicia. Porque si no es la paz de los cementerios”. (www.REALPOLITIK.com.ar)