Máximo Rozenfeld, músico y creador del formato piano bar en la ciudad de La Plata, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su trayectoria, su vínculo con la música desde la infancia y el impacto emocional que busca generar en el público. “La idea del piano bar básicamente es que todos sean parte de una comunión en ese momento, una ceremonia”, explicó.
Rozenfeld destacó el espíritu participativo de sus shows, donde músicos y público se mezclan en una experiencia abierta. “Uno es un animador en ese momento donde dicen, ‘vengan a estar ahí con nosotros, a participar’”, relató. En ese sentido, remarcó que el objetivo principal es generar un clima compartido: “Uno tira la soga, pero además la posibilidad de generar el hecho de conocer gente nueva en la música”.
Además, valoró el espacio que brinda a artistas emergentes y consagrados: “Grandes artistas que quizás no tienen un proyecto necesitan expresarse, necesitan estar un rato en un escenario”.
El músico recordó que su vínculo con el arte comenzó desde muy chico: “Lo de la música nació a los 3 años cuando mi viejo me cuenta que yo le pedía que me ponga Las estaciones de Vivaldi para irme a dormir”.
Más adelante, el descubrimiento de nuevas influencias fue clave: “Escuché eso, me rompió la cabeza. Te puedo jurar, teniendo 5 años, dije, me está pasando algo”, contó sobre su primer contacto con The Beatles.
Sobre su elección instrumental, explicó: “Yo me enamoré del sonido de un piano clásico”, y agregó: “Quiero tener mis manos sobre un piano y que pueda hacer lo que yo quiera hacer y componer”.
Uno de los ejes centrales de su propuesta es la conexión emocional con el público. “La música es frecuencia, energía, vibración”, afirmó, y subrayó: “Uno toca para el alma de la gente, no toca para la gente”.
En ese sentido, compartió una experiencia que lo marcó profundamente durante un show: “No tengo cómo pagarte este momento. Te voy a agradecer toda mi vida”, recordó que le dijo una mujer tras ver emocionarse a su pareja durante una interpretación. Sobre lo que busca generar en cada presentación, sintetizó: “Que se emocionen por momentos, que se alegren”.
Consultado sobre el contexto actual, Rozenfeld consideró que el arte cumple un rol fundamental: “Siempre cuando hay crisis, yo creo que el arte es el que te abraza, el que te dice, se puede todavía un poquito más y te da esperanza”. Y agregó: “El arte es esperanzador siempre”.
A pesar de las dificultades del camino artístico, el músico dejó en claro su elección de vida: “La música es mi pasión, es mi vida”. También reconoció los desafíos económicos del rubro: “Solventar con la música una familia no es fácil”, aunque reafirmó su convicción: “Yo elegí una felicidad que me la da la música”.
Finalmente, destacó el crecimiento de la escena local: “Hay que hacerle el aguante a la música nueva que hay acá”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)