El letrado Julio Razona dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el funcionamiento del poder judicial en la Argentina y vinculó la falta de independencia con casos trágicos como el del niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia. Según sostuvo, la influencia de la política partidaria, la falta de idoneidad y el temor de los jueces a perder sus cargos generan un sistema “inoperante” que no logra prevenir situaciones extremas.
“Lo que está ocurriendo con este caso no es más que el corolario de la injerencia del poder político en el poder judicial. En Argentina no hay independencia de poderes”, afirmó Razona, quien explicó que los magistrados “dependen del humor político” tanto para ser designados como para permanecer en sus funciones.
En ese sentido, consideró que durante años se consolidó una lógica que condiciona las decisiones judiciales: “Los jueces sienten que deben fallar de acuerdo al clima político imperante, porque si no pueden ser removidos o perseguidos”.
El abogado también cuestionó el desempeño de profesionales intervinientes en causas sensibles y denunció fallas graves en la protección de menores. En relación al caso del niño fallecido, señaló que hubo señales de alerta que no fueron atendidas. “Nadie escuchó al nene cuando decía que quería estar con su papá. Hay una responsabilidad del sistema en su conjunto”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que existen múltiples casos similares que no trascienden públicamente: “Este se conoció, pero hay cientos de situaciones donde la Justicia llega tarde o directamente no actúa”.
Razona también apuntó contra la falta de aplicación efectiva de herramientas legales ya existentes, como las sanciones por falsas denuncias. “El delito siempre estuvo en el Código Penal, el problema es que no se aplica por falta de coraje e independencia de los jueces”, explicó.
Para el penalista, la solución requiere cambios profundos en la estructura institucional. Entre ellos, planteó la necesidad de modificar la composición del Consejo de la Magistratura para reducir la influencia política. “No digo que no haya políticos, pero no pueden ser mayoría. Hay que incorporar juristas, académicos y profesionales idóneos”, propuso.
Finalmente, advirtió que sin reformas de fondo el problema persistirá: “Este es un sistema ineficaz, inservible. Si no se corrige, va a seguir habiendo víctimas. Ojalá este caso sea un punto de partida para un cambio definitivo”. (www.REALPOLITIK.com.ar)