Gustavo Lázzari, economista y empresario, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la situación económica actual y alertó por una creciente desconexión entre los indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana que enfrentan familias y empresas.
“El gobierno está jugando a que la gente tiene paciencia infinita, y eso es un error”, afirmó Lázzari. Según explicó, los tiempos económicos no solo se miden en indicadores, sino también en la capacidad de resistencia de la sociedad. “Mucha gente está viviendo con sus ahorros. ¿Hasta cuándo?”, planteó.
Lázzari reconoció además que subestimó el impacto del ajuste en los hogares. “Pensé que el menor consumo se iba a sostener con paciencia, pero también se sostuvo con deuda”, admitió. En esa línea, advirtió que muchas familias recurrieron al crédito para mantener niveles de consumo, incluso en gastos básicos.
“Hoy estamos viendo gente que compra alimentos en cuotas. Esa ya era una señal de alerta importante”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el contexto actual, con tasas de interés positivas, agrava la situación: “Antes decías ‘en cuotas ni te acordás’, ahora te acordás de todas”.
El fenómeno también alcanza al sector empresarial. Según explicó, muchas compañías que estaban “sobregiradas” enfrentan serias dificultades para afrontar sus compromisos financieros, lo que deriva en cierres o fuertes reestructuraciones.
En contraste, señaló que el endeudamiento solo es virtuoso cuando se destina a inversión productiva: “Si te endeudás para aumentar productividad y eso supera el costo financiero, es capitalismo en estado puro. Pero no es lo que está pasando hoy”.
Por otro lado, Lázzari cuestionó el enfoque del gobierno en los indicadores agregados. “El error fue mirar tanto la macro y no la micro”, afirmó. Según explicó, los datos macroeconómicos suelen tener rezagos y no reflejan la urgencia del presente.
“Cuando mirás la macro, estás viendo números de hace meses. Pero la realidad de hoy es otra, y para muchos sectores es crítica”, señaló. En ese sentido, advirtió que el crecimiento económico actual es desigual: mientras algunos rubros muestran mejoras, otros continúan profundamente afectados.
“El promedio engaña. Es como decir que dos personas comieron un pancho cada una cuando en realidad uno comió dos y el otro ninguno”, graficó.
Finalmente, insistió en que el rumbo económico puede corregirse, pero requiere velocidad, profundidad y credibilidad. “Si nos apuramos, podemos llegar. Si no, nos quedamos a mitad de camino”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)