Lula Bertoldi, líder de Eruca Sativa, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) en la previa de su presentación en el festival Guitarra del Fuego, que se realizará en la Comunidad Ferroviaria de Tolosa. Allí destacó la importancia de la escena under local, el crecimiento de nuevas bandas y reflexionó sobre las desigualdades de género en la industria musical.
En ese marco, la artista valoró el contacto con la movida emergente y subrayó el rol clave que cumple la capital bonaerense en el desarrollo del rock nacional. “Nos interesa mucho estar en contacto con bandas nuevas que están generando toda una movida. La Plata es un semillero y las bandas que hoy están en el under son las que mañana van a cambiar el rock nacional”, afirmó.
Además, destacó el espíritu autogestivo de la escena local y la conexión con el público. “Hay una gran cultura de bancar a las bandas, de construir desde abajo, sin depender de otra cosa. Eso habla mucho de la ciudad y de lo que sale de ahí”, sostuvo.
Por otra parte, Bertoldi se refirió al cupo femenino en festivales y la desigualdad persistente en la industria. Si bien reconoció avances, remarcó que todavía queda mucho por hacer. “Siempre está faltando, necesitamos más mujeres. No es solo en la música, es en todos los ámbitos”, expresó.
En esa línea, consideró que el problema excede al ámbito artístico y responde a una cuestión estructural. “El cambio tiene que ser cultural. Seguimos peleando por derechos básicos, como que no nos maten o poder decidir sobre nuestro cuerpo. Todo eso atraviesa también a la música”, señaló.
Asimismo, cuestionó el incumplimiento de la ley de cupo y la falta de controles efectivos. “El tema es que no se cumple. Es una cuestión de trabajo, de oportunidades y de remuneración. Y además se suma el prejuicio de que la música no es un trabajo, lo que lo vuelve más complejo”, explicó.
Finalmente, la cantante advirtió sobre el contexto social y político actual, que pone en riesgo derechos conquistados. “En épocas de crisis, los primeros derechos que se ponen en juego son los de las mujeres. Es una etapa de poca empatía y bastante retrógrada, no solo en Argentina sino en el mundo”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)