El presidente de la Agremiación Médica Platense, Gastón Quintans, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y expuso la compleja situación que atraviesan los profesionales de la salud en la provincia de Buenos Aires, marcada por demoras en los pagos del IOMA, ingresos desactualizados y un creciente desgaste del sistema que comienza a afectar directamente a los pacientes.
“Es muy difícil, constantemente estamos con inconvenientes y sin soluciones. Vemos situaciones que antes no ocurrían y eso nos pone en alerta”, señaló Quintans, quien remarcó que la problemática excede un hecho puntual y responde a un deterioro sostenido en el tiempo.
Uno de los principales reclamos está vinculado a la falta de previsibilidad en los cobros. Según explicó, históricamente el IOMA abonaba durante la primera semana de cada mes, pero en el último año los plazos se fueron estirando. “Ahora prácticamente fijaron la segunda semana, y en los últimos meses incluso hubo pagos incompletos”, indicó.
En ese sentido, detalló que recientemente el instituto canceló pagos con hasta 25 días de demora y que, en el último período, solo se abonó el 70 por ciento de lo adeudado. “Estamos hablando de más de 1.600 millones de pesos. Es muchísima plata y hay médicos que no cobran”, advirtió.
La situación, explicó, genera fuertes complicaciones en la cadena de pagos: “Nos pagan tarde y muchas veces a última hora, lo que impide cumplir con nuestras propias obligaciones. No estamos hablando de lujos, sino de previsibilidad”.
A la problemática de los pagos se suma la falta de actualización de honorarios. Quintans aseguró que desde septiembre no se aplican aumentos lineales, lo que profundiza el desfasaje frente a la inflación. “Hay prácticas que están en un 30 por ciento de lo que se paga en otras obras sociales y cirugías que valen la mitad”, afirmó.
Si bien existe diálogo con las autoridades, cuestionó la falta de definiciones concretas: “Hay compromisos de incremento, pero sin fechas ni montos claros. Ya no hay negociación, hay imposición”.
Este escenario, sostuvo, genera un creciente malestar entre los profesionales: “Hay un cansancio generalizado. Los médicos están dejando de hacer prácticas o reduciendo turnos de manera individual. No es una medida gremial, es una reacción espontánea”.
Quintans advirtió que las consecuencias ya son visibles en la atención. “Hoy conseguir un turno o un estudio lleva cada vez más tiempo, y no es porque falten médicos o tecnología, sino porque no es rentable trabajar en estas condiciones”, explicó.
Además, señaló que la ciudad de La Plata está absorbiendo una demanda creciente de pacientes de toda la provincia, ante la falta de prestaciones en otros distritos. “Estamos sosteniendo el sistema provincial. Mucha gente del interior viene a atenderse acá porque en sus lugares no hay cobertura”, indicó.
En ese contexto, alertó sobre el riesgo de profundización de la crisis: “El médico empieza a priorizar otras obras sociales que pagan mejor y en término. Así el sistema se va vaciando”.
Finalmente, el titular de la AMP planteó la necesidad de discutir de fondo el modelo sanitario. “El sistema de salud tiene como variable de ajuste al médico. Se habla de costos en medicamentos, pero los honorarios quedan relegados”, cuestionó.
Y concluyó con una advertencia: “Hay que sincerar cuánto vale una consulta médica. No puede ser que un profesional cobre una fracción de lo que cuesta cualquier arreglo doméstico. Así es insostenible. Estamos sosteniendo el sistema, pero cada vez con más desgaste y menos recursos”. (www.REALPOLITIK.com.ar)