Un síntoma de que una banda se está convirtiendo en un fenómeno popular es cuando las adyacencias del lugar en el que eventualmente toca se llena de puestitos con remeras, gorros, choripán y bebidas varias. Eso sucedió efectivamente el fin de semana pasado en Haedo, donde Autos Robados se hizo presente para llenar el Auditorio Oeste durante las noches del viernes y sábado: Avenida Rivadavia y alrededores empezó a tomar desde temprano el pulso de los cada vez más crecientes seguidores que se organizan para ir adonde sea que se produzcan estas citas.
Con el reciente EP “El antídoto” como excusa, el grupo de Quilmes se lanzó a lo que parece ser una nutrida gira nacional que comenzó formalmente con los dos shows de principios de marzo en el Teatro Flores y siguió por distintas postas del país. Auditorio Oeste es la primera escala en el conurbano bonaerense, pagos de los que probablemente provienen la mayoría de los fanáticos de Autos. Las banderas colgadas en el anillo superior del sitio de Haedo dan cuenta de ello: Quilmes, Lugano y Zona Norte son algunos de los mojones advertibles en los trapos.
Después de una primera noche intensa, Autos Robados dio rienda a su segunda función cerca de las 22 horas del sábado. Comenzaba la gran fiesta del rocanrol a caballo de canciones que ya se van convirtiendo en himnos como “Laberintos”, “Insisto”, “Del otro lado” o “El muerto”. El clima casi primaveral pareció confundir a este otoño perdido en un espacio que propiciaba el encuentro y la comodidad: Auditorio Oeste tiene un patio lateral al aire libre con sillas, mesas y hasta un ombú en cuyas turgentes raíces también se sienta la muchachada.
En Autos Robados hay canciones sencillas pero poderosas y efectivas. Todo gira alrededor de la base orgánica del baterista Manu Baldovino y el bajista Lucas Ramos, los leads sutiles del guitarrista Nico Salvador y la parada granítica de Fede Soto, SG en mano y perfilado ligeramente de costado mientras juega a las distancias con el micrófono de pie.
Para el final, y como ya es costumbre, el tándem “Los ángeles”, “Remedios” y “Gente rota”, señales de que la fiesta no fue en vano pero ya llega a su zona culmine. Poco antes de la medianoche la masa drena por Rivadavia con sudor y alegría.
La gira del grupo de Quilmes sigue este viernes en el Teatro Vorterix, el sábado en Club Moreno de Tandil, el viernes 24 en Diva Rock Club de Tucumán, el sábado 25 en el Centro Cultural El Observatorio de Santiago del Estero, el jueves 30 en Club Paraguay de Córdoba, el viernes 1º de mayo en el Festival Tribus de Santa Fe y el sábado 8 en Galpón Beer de Chivilcoy. (www.REALPOLITIK.com.ar)