El periodista Anderson Riverol analizó en RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) el complejo escenario internacional, con foco en América Latina y Europa, donde se evidencia una creciente fragmentación política, desgaste de liderazgos y cambios en el equilibrio de poder.
Al referirse a las elecciones presidenciales en Perú, Riverol remarcó el alto nivel de dispersión electoral, con 35 candidatos en competencia y un postulante puntero que apenas alcanzó el 17 por ciento de los votos. “Es un nivel muy bajo y poco representativo para conducir un país”, advirtió.
En ese contexto, destacó las denuncias de irregularidades en Lima, donde se registraron problemas logísticos que podrían condicionar el resultado final. Además, señaló la tensión generada por el dirigente Rafael López Aliaga, quien incluso planteó desconocer los comicios y convocar a la desobediencia civil.
Riverol planteó que el escenario más probable es una segunda vuelta polarizada entre Keiko Fujimori y un candidato de izquierda, en un contexto donde la estabilidad política es prácticamente inexistente. “En Perú los presidentes no duran más de un año, incluso a veces meses”, afirmó.
En esa línea, recordó el antecedente del exmandatario Pedro Castillo y su fallido intento de disolver las instituciones, lo que refuerza la fragilidad del sistema democrático peruano. No obstante, subrayó una paradoja: la estabilidad económica se sostiene gracias a la continuidad del Banco Central de Reserva del Perú, cuyo liderazgo se mantiene desde hace dos décadas.
Respecto al peso del fujimorismo, explicó que la figura de Fujimori sigue dividiendo a la sociedad peruana. Mientras algunos valoran su lucha contra Sendero Luminoso, otros rechazan su legado autoritario tras la disolución del Congreso de la República del Perú.
En el plano europeo, Riverol analizó la derrota del primer ministro Viktor Orbán en Hungría, luego de 16 años en el poder. Según explicó, el resultado responde tanto al desgaste natural como a la necesidad de renovación política.
Sin embargo, aclaró que el cambio no implica una ruptura total, ya que el nuevo liderazgo proviene del mismo espacio político. “No es una oposición ideológicamente opuesta, sino una disidencia interna con matices, especialmente en su vínculo con la Unión Europea”, indicó.
Asimismo, destacó que Hungría mantiene particularidades en temas como la migración, lo que la diferencia de otros países europeos. En ese sentido, advirtió que la nueva gestión enfrentará limitaciones estructurales heredadas de más de una década de gobierno.
Finalmente, Riverol abordó el rol de Italia en el tablero internacional, donde la primera ministra Giorgia Meloni busca reposicionar al país como actor central en Europa.
“Hay una Europa en transformación, con liderazgos que intentan redefinirse en un contexto de crisis económica, tensiones migratorias y disputas políticas”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)