La periodista especializada en temas místicos, Rocío Teves, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) acerca del uso creciente de las psicografías de Benjamín Solari Parravicini en el debate público y su vinculación con el contexto político actual. En ese marco, planteó la necesidad de desmitificar ciertas interpretaciones y evitar lecturas acríticas.
Teves explicó que el interés por estas producciones no es nuevo, pero sí su utilización reciente en clave política: “Vengo a hablar de un tema muy en boga con este gobierno, que son las psicografías de Benjamín Solari Parravicini”.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de interpretarlas de manera literal: “Es interesante pensar que quizás alguien haya podido tener algún tipo de visión del futuro, pero hay que tener cuidado con estas cosas”.
La periodista detalló que estas piezas no son predicciones cerradas: “La realidad es que son frases muy cortitas acompañadas de dibujos muy falopa. Entonces, también da mucho para rellenar los vacíos con ficción”.
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el uso político de estas ideas. Teves sostuvo que estas narrativas pueden ser funcionales al poder: “Al gobierno creo que también le sirve porque es un poco para reducir la crítica”.
Además, señaló que este tipo de construcciones pueden desplazar el análisis racional: “Es esto de generar fe en lugar de análisis”.
Teves también vinculó el auge de estas creencias con el contexto social: “Cuando las papas queman, la gente necesita aferrarse a algo”.
En esa línea, remarcó que las crisis potencian este fenómeno: “En crisis es como que se activa toda esta cuestión de necesitamos creer en algo más grande que nosotros”. Sin embargo, advirtió sobre sus consecuencias: “Siento que incentivan mucho a la inacción”.
Consultada sobre la figura del “hombre gris”, la periodista explicó que se trata de una construcción ambigua: “No sabemos quién es el hombre gris. No está claro quién es el hombre gris”. Y agregó: “El hombre gris es un significante vacío en una profecía falopa que hizo alguien hace una banda de tiempo”.
Para Teves, lo central no es la figura en sí, sino su uso: “No sé si importa quién es el hombre gris, sino qué hacemos nosotros con eso”.
Finalmente, dejó un mensaje enfático frente a la pasividad social: “El hombre gris tenemos que gestionarlo nosotros, hacer algo, salir a la calle”. Y cerró con una definición contundente: “Si no movemos un poco el traste, las cosas van a seguir de la misma manera”. (www.REALPOLITIK.com.ar)