El abogado Pablo Roca dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y lanzó una fuerte advertencia sobre el funcionamiento del sistema judicial en casos de familia, al sostener que existe una directiva implícita desde los tribunales superiores para aplicar la perspectiva de género sin contemplar la integridad ni el interés superior de los niños.
En ese marco, el letrado vinculó esta situación con casos emblemáticos como los de Lucio Dupuy y el reciente de Ángel López, donde primó una mirada ideologizada por sobre la protección efectiva de los menores. “Se aplicó una perspectiva de género sin tener en cuenta la integridad física ni psíquica del menor, ni las condiciones reales del progenitor”, señaló.
Roca explicó que la perspectiva de género, en su concepción original, es una herramienta válida para equilibrar desigualdades estructurales, pero cuestionó su utilización “indiscriminada”. “Debe aplicarse de manera quirúrgica, para corregir inequidades, no como un criterio absoluto que ignore la realidad de cada caso”, remarcó.
El abogado fue más allá y aseguró que, además de su carácter obligatorio en el ámbito judicial, existiría una “bajada de línea” que condiciona las decisiones de jueces y peritos. “No son casos aislados ni decisiones individuales: es un patrón generalizado en los poderes judiciales provinciales”, advirtió.
En ese sentido, sostuvo que esta lógica deriva en resoluciones que priorizan automáticamente a la madre por su condición de mujer, sin evaluar otros factores clave. “Se presume que por el solo hecho de ser mujer tiene mejores condiciones para ejercer la maternidad, sin analizar el contexto ni garantizar el bienestar del menor”, cuestionó.
Asimismo, alertó sobre las consecuencias de esta modalidad de intervención judicial. “Se está dejando de lado la verdad real, la integridad física y psíquica del niño. Esto ya ha tenido resultados trágicos y puede seguir ocurriendo si no se revisa este enfoque”, expresó.
Por último, Roca consideró que el problema excede a casos puntuales y responde a una lógica estructural. “Si no se entiende que es una política generalizada, no se va a poder resolver. Hay muchos casos que no trascienden públicamente y donde los niños están sufriendo”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)