Agustina Castillo, psicóloga especialista en vínculos, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su trayectoria, el desarrollo del método Ámbar y los principales conflictos emocionales que atraviesan hoy las familias. “La familia es una gran encerrona que da mucho sufrimiento psíquico”, afirmó.
Castillo explicó que su trabajo nace tanto de su historia personal como de su recorrido profesional: “Empecé a estudiar porque quería saber cómo tenía una familia muy difuncional, demasiado difuncional”. En ese camino, desarrolló una metodología propia enfocada en lo vincular.
Según detalló, “el método Ambar es quitarle a las personas lo familiar traumático del cuerpo”, combinando herramientas del psicoanálisis, la pedagogía y el análisis de vínculos.
La especialista remarcó que su enfoque busca ir más allá del análisis tradicional: “No queremos que el paciente venga todas las semanas, para eso está el psicoanálisis más ortodoxo”, y destacó la importancia de intervenciones concretas sobre la vida cotidiana.
Durante la entrevista, Castillo profundizó en el concepto de “tragedias uterinas”, experiencias que dejan marcas profundas en las personas: “Son todas las pérdidas que las mujeres habitamos en los cuerpos”.
En esa línea, sostuvo que estos eventos generan efectos duraderos: “Los úteros siempre fallan. Y eso hace que después armemos la familia desde el ideal”.
Asimismo, advirtió sobre la transmisión intergeneracional del sufrimiento: “Las alianzas inconscientes van traspasándose de una generación a otra”, lo que impacta directamente en la construcción de la identidad.
Consultada por las problemáticas más frecuentes, la psicóloga fue contundente: “Estamos en la era de la ansiedad”. En ese sentido, señaló que el contexto actual profundiza los conflictos vinculares y emocionales.
Entre los casos más habituales, mencionó: “Parejas rotas, mucho”, así como situaciones de soledad, crisis tras separaciones y dificultades para reconstruir proyectos de vida.
También alertó sobre el impacto de la tecnología: “Las redes hacen daño, mucho daño al psiquismo”, y agregó: “La red social más contaminante es el WhatsApp”.
Castillo subrayó que gran parte de los conflictos se originan en los primeros años de vida: “Cómo te tratan en la infancia te va marcando”. Además, cuestionó los modelos idealizados: “Vas a armar familia desde el ideal… y ahí aparece esto tan interesante, que es que empezás a armar ideal familia”, lo que muchas veces deriva en frustración.
En ese marco, explicó el concepto de “estallido uterino”: “Ese globo explota, un día explota… y todo se desintegra”, describiendo el quiebre de los vínculos familiares.
Sobre el concepto de sanación, Castillo planteó una mirada activa: “Sanar es transformar lo pasivo en activo, los lugares asignados en posibilidad y en potencia”.
Asimismo, destacó la importancia de atravesar los duelos: “Las mayores patologías de las subjetividades tienen que ver con el no duelo”. En relación a esto, advirtió sobre conductas frecuentes: “No podés perder a alguien y ir a buscar a alguien para reemplazarlo”.
Finalmente, la especialista resumió el espíritu de su metodología: “El método Ámbar es convertir el dolor en una aventura y en transformación y vida”.
Y dejó una reflexión central sobre el sentido de la experiencia humana: “No hay que morir sin saber cuál es la propia voz”, invitando a construir una identidad propia por fuera de los mandatos familiares. En ese camino, concluyó: “La idea es vivir, pero vivir con el cuerpo, no con el consumo”. (www.REALPOLITIK.com.ar)