Domingo 19 de abril de 2026

Nacionales

Crisis profunda

FAdeA: Javier Milei y la agonía de la fábrica de aviones

18/04/26 | La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) atraviesa una crisis profunda: deudas, salarios congelados y producción paralizada.


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Por:
Jorge Suárez

En un informe remitido al ministerio de Defensa, la conducción de la empresa señaló que vive uno de los períodos más desafiantes de su historia. No cabe duda de que es una afirmación correcta, destacándose la existencia de deudas con proveedores, conflictos laborales y la paralización de la producción.

La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) tiene una deuda de 20 millones de dólares con proveedores, lo que generó el enérgico reclamo de la Cámara Industrial Metalúrgica. La crisis llevó a la empresa a implementar un proceso preventivo de crisis, en el que los trabajadores cobraron solo el 80 por ciento de su salario y con tres días laborables por semana.

Hace 20 meses que los salarios no se actualizan y gran parte de los operarios —personal calificado— no llegan al millón de pesos por mes. La Asociación de Personal Aeronáutico reclama el reinicio de trabajos para la modernización de los aviones de entrenamiento avanzado IA-63 Pampa y la terminación de nuevas aeronaves pendientes, así como la regularización salarial.


La sede de FAdeA, en Fuerza Aérea Argentina 5505, Córdoba

En marzo de 2026, gran parte de los empleados cobraron solo una parte del salario, mientras que desde la conducción gremial denunciaron la contratación de asesores externos con salarios abultados y funciones no muy bien determinadas, junto a una política de retiros voluntarios que busca reducir la plantilla de 670 a 470 personas. Asimismo, plantearon la imperiosa necesidad de impulsar dicha plataforma ante el interés de Perú, México y hasta Canadá. Los contratos duermen el sueño de los justos.

Mientras tanto, la empresa genera pérdidas de 2 millones de dólares mensuales. Los únicos ingresos provienen de la exportación de componentes para el avión de transporte brasileño KC-390, un éxito de ventas internacionales, lo que genera demanda para la planta cordobesa. A su vez, los representantes de FAdeA se presentan en ferias internacionales de prestigio como FAMEX, Paris Air Show, FIDAE 2026 y MRO Americas.

La dirección de la empresa, en sus informes, señala que en el período 2026-2027 se normalizará la situación económica y se llevarán a cabo numerosos proyectos, desde la posible exportación del avión Pampa hasta el mantenimiento de aeronaves civiles, una planta de drones y la fabricación de motocicletas en sus instalaciones.

FAdeA, al parecer, está centrándose en el mantenimiento de aeronaves civiles, con contratos con JetSmart y Flybondi. El producto estrella, el avión Pampa, sigue en el limbo junto con el avión de entrenamiento básico IA-100 Malvina. Los escasos recursos destinados a inversión por parte de la Fuerza Aérea argentina son fagocitados por el programa del caza F-16, donde existen serias dudas, dado el clima de austeridad fiscal, sobre si dicho sistema de armas podrá alcanzar el nivel de operatividad esperado.


2015: Despegue inaugural del Pampa III, fabricado por FAdeA.

Un barco a la deriva…

La gestión de Javier Milei pone en evidencia las limitaciones de los “expertos” del ministerio de Defensa de dicho espacio político. Eran de público conocimiento los problemas de FAdeA, como también su potencial. Al llegar al gobierno, los “equipos” carecían de planes sobre esta empresa de valor estratégico.

Una vez más, la improvisación y el amateurismo tuvieron como resultado la paralización de proyectos —por la intervención de asesores del ministerio de Defensa con nulos conocimientos en dichos temas—, lo que generó serios contratiempos, además de afectar capacidades que requiere la Fuerza Aérea en materia de entrenamiento avanzado.

El dislate en materia de política industrial en el área de Defensa queda reflejado en el acuerdo con la firma Vantac para producir drones en instalaciones de FAdeA, con destino al ministerio de Seguridad cordobés (proceso cuestionado por el Tribunal de Cuentas provincial), como una válvula de oxígeno para la empresa estatal.

La usina de rumores señala que la provincia de Córdoba aportaría 6 millones de dólares para reparar uno de los tres aviones C-130 Hércules que “descansan” en las instalaciones de FAdeA, con la novedad de agregar un kit de lucha contra incendios.

La aviación de transporte táctico de la Fuerza Aérea padece serias limitaciones, lo que incide en el apoyo logístico a las bases antárticas argentinas, así como en una amplia gama de cometidos, tanto en el plano militar como en operaciones de apoyo en caso de emergencia. El ministerio de Defensa destinó escasos fondos a la adquisición de blindados Stryker, lo que pone en evidencia falencias de planeamiento completamente alejadas de la realidad.

El informe de gestión de FAdeA señala entre sus objetivos —por cierto, muy variopintos— la ambición de convertirse en un centro de referencia regional en materia de mantenimiento y reparación de aeronaves, hasta la construcción de motocicletas y vehículos livianos. En este último caso, por medio de la cesión de instalaciones “ociosas” a operadores privados.

Ironías del destino: sería la resurrección de IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado, antepasado de la fábrica cordobesa), que en los años 50 y 60 produjo motocicletas y utilitarios, como el célebre Rastrojero.

Otro proyecto “fantástico” es la creación de un “Drone Hub” para el desarrollo y producción de UAVs. El plan estima ingresos acumulados entre 2025 y 2030 del orden de 250 a 300 millones de dólares.

La lista de buenos deseos habla de ventas de aviones a Etiopía. Es posible que la empresa esté siendo mal asesorada. Dicho país africano es un cliente fiel de Rusia y, en menor medida, de China. En el segmento de entrenamiento avanzado/ataque liviano, contrató con el Kremlin 16 aeronaves Yakovlev Yak-130, en reemplazo de los reactores checos L-39C.


Uno de los Yakovlev Yak-130 adquiridos por Etiopía.

También el informe cita posibilidades de venta del avión Pampa III a Egipto. Dicho país opera más de un centenar de aviones de entrenamiento avanzado de origen chino-paquistaní K-8, producido bajo licencia en instalaciones egipcias. Asimismo, El Cairo sostiene conversaciones con la empresa francesa Dassault para el desarrollo de capacidades en materia de entrenamiento, en reemplazo de los Alpha Jet (aeronave sobre la cual se inspiró el Pampa). Esto se vincula con el importante contrato de compra de aviones de combate Rafale.

Al parecer, FAdeA carece de inteligencia corporativa en el estudio de mercados.

Los proyectos de FAdeA son más una declaración de buenas intenciones que generan serias dudas en el actual contexto político sobre su viabilidad, con un gobierno que mantiene una absoluta indiferencia ante la severa crisis de la industria argentina y el creciente desempleo que ello genera. El propio ministerio que conduce Carlos Presti se mostró incapaz de generar algún tipo de política en torno al complejo industrial de defensa argentino.

Los acuerdos con empresas vinculadas al mantenimiento aeronáutico, la ausencia de pedidos en firme por parte de la Fuerza Aérea y la falta de políticas para el sector generan un profundo escepticismo sobre los objetivos fijados por la conducción de FAdeA para los próximos años.

Estamos frente a una empresa que tiene un enorme potencial, si existieran políticas de largo plazo. La industria aeronáutica requiere el apoyo constante del estado por medio de diversos incentivos. Esto no es una idea antojadiza, sino que surge de la experiencia de países como Estados Unidos, Francia, Brasil o Corea del Sur. En este último caso, la firma Korean Aerospace, de carácter estatal, se transformó en una herramienta de influencia de Seúl en el mundo.


Korean Aerospace Industries LTD.

La proyección internacional del avión Pampa, donde existe un interés genuino por parte de México, dependerá del apoyo que brinde el estado argentino. Esto generará empleos altamente calificados, valor agregado y proyectará la imagen del país como exportador de bienes de alta tecnología.

La idea de crear un “Drone Hub” dependerá de la existencia de una política industrial —algo ausente en la actual gestión— y de la creación de un mercado nacional de carácter estable. En el campo militar, ello demanda importantes cambios doctrinarios, organizativos y un nuevo enfoque sobre el campo de batalla futuro.

Los avances en materia de vehículos aéreos no tripulados de uso militar son más bien escasos, a pesar de las duras lecciones de conflictos recientes en el Próximo Oriente, el Cáucaso, África y Ucrania.

Estamos ante un barco a la deriva, donde está en juego no solo cientos de empleos, sino también el mantenimiento de capacidades únicas. Existen firmes indicios de que FAdeA terminará siendo un simple taller aeronáutico, recuerdo de un sueño cuando Argentina quiso tener una industria aeroespacial propia. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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