En el marco de la cobertura especial de REALPOLITIK FM desde la Fiesta de la Cerveza Capital, Leonel Ferreyra, referente de la cervecería Bärfuss, puso el foco en un concepto que trasciende la bebida: la experiencia. Desde el predio municipal de 122 y 52, el productor valoró el contacto directo con el público como una herramienta clave para entender hacia dónde evoluciona el consumo.
En diálogo con REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm), Ferreyra explicó que el crecimiento de la marca se apoya no solo en la calidad del producto, sino también en la identidad construida alrededor de la cerveza. “No es únicamente la cerveza, es una experiencia”, sintetizó, al tiempo que remarcó la importancia de escuchar cara a cara a los consumidores para ajustar estilos, perfiles y propuestas.
El evento, considerado uno de los más representativos de la cultura local platense, funciona como termómetro del sector. “Es la única fiesta donde tenemos ese contacto directo con el consumidor, saber qué opina, qué elige, qué está buscando”, señaló. Sin embargo, también advirtió sobre un cambio de época que impacta de lleno en la industria: “Las nuevas generaciones no están tomando alcohol. Y está bien para ellos, pero es un desafío para nosotros”.
El escenario actual combina una transformación cultural con un contexto económico restrictivo. Según describió Ferreyra, si bien la actividad se mantiene, el consumo es más moderado. “Se está trabajando, pero tranquilo. No está explotando”, indicó, en referencia al movimiento dentro del festival.
En ese sentido, planteó que el desafío no solo pasa por sostener la calidad, sino por adaptarse a nuevas demandas, incluyendo alternativas sin alcohol o propuestas que amplíen el público. “Estamos pensando qué hacer para quienes buscan otras cosas”, reconoció.
Dentro del universo de la cerveza artesanal, Bärfuss mantiene una identidad marcada por los estilos lupulados. Su variedad insignia, la IPA Texas, concentra gran parte de las ventas, en línea con una tendencia que vincula el crecimiento de este tipo de cervezas con cambios culturales más amplios. “El 60 por ciento de lo que vendemos son cervezas lupuladas”, detalló.
Más allá de los eventos masivos, la cervecería cuenta con un bar de fábrica donde desarrolla su propuesta de cercanía con el público. Ubicado en un entorno natural, el espacio funciona como punto de encuentro y permite reforzar el vínculo directo con los consumidores. “Ahí convocamos a la gente, es parte de lo que somos”, explicó.
La carta incluye opciones accesibles “aptas para todo público”, con una base centrada en la maltosidad, pero sin perder la impronta lupulada que define a la marca. A la par, conviven estilos más tradicionales como Golden, Red Ale o Stout, en un intento por abarcar distintos perfiles de consumo. (www.REALPOLITIK.com.ar)