En la madrugada del 18 de abril, alrededor de las 00.00, fui víctima de un hecho gravísimo en la cochera donde guardo mi vehículo, ubicada en el barrio Loma (calle 45).
Fui abordada por tres hombres con el rostro cubierto, quienes actuaron de manera coordinada. Se trató de una situación de absoluta desigualdad: tres hombres contra una mujer sola. La situación escaló rápidamente a gritos y forcejeos, generando un escenario de extremo peligro. Tal como puede observarse en los videos de seguridad, logré escapar corriendo luego de varios segundos de tensión y desesperación.
Lo más alarmante es que, pese a haberse realizado el llamado al 911 en el momento del hecho, la policía no acudió. Esta falta de respuesta refuerza una preocupación que muchos vecinos venimos manifestando: la percepción de una disminución en la presencia y el control en la zona.
No se trata de un hecho aislado, sino de un reflejo de la creciente inseguridad. También es importante entender que estas situaciones no pueden desligarse del contexto social y económico que atraviesa actualmente el país, donde la crisis y la falta de oportunidades profundizan este tipo de hechos.
Aun así, esto no puede ser naturalizado ni justificado. Es inaceptable que situaciones de esta gravedad ocurran sin una respuesta inmediata.

Exijo a las autoridades una investigación urgente, mayor presencia policial y medidas concretas para garantizar la seguridad en la zona.
Hago pública esta denuncia para visibilizar lo ocurrido y alertar a otros vecinos. Hoy fui yo, mañana puede ser cualquier otra persona.