Flavia Centurión, abogada de familia y especialista en niñez y género, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el preocupante aumento de la violencia infantil y de género en Argentina, la precariedad de las investigaciones judiciales y el polémico proyecto de ley que busca agravar las penas por falsas denuncias, al que calificó como una maniobra discriminatoria.
"Hoy se considera que, de cada mil casos de abuso sexual infantil, solo se denuncian 100 y de esos solo uno tiene condena. Esa es la realidad: el 90 por ciento de los casos denunciados no llegan a condena por falta de herramientas para investigar", detalló Centurión, subrayando que el 80 por ciento de los abusos ocurren dentro del ámbito familiar.
En ese sentido, la especialista cuestionó la eficacia de la justicia actual y la falta de equipos técnicos formados: "No es que las denuncias sean falsas, es que no tenemos políticas públicas que faciliten la investigación. Si tuviéramos peritos formados en infancia y perspectiva de género, las investigaciones serían ágiles y se llegaría a la verdad con más frecuencia".
La letrada también se refirió al impacto psicológico irreversible en las víctimas y la mora judicial que revictimiza a los niños. "Se tarda años en hacer una Cámara Gesell. Durante ese tiempo, el trauma persiste y se arruinan vidas. La solución no es agravar las penas por falsa denuncia, sino inyectar recursos para que la justicia sea rápida", afirmó.
Respecto al proyecto de ley que debate el Congreso de la Nación Argentina, Centurión fue contundente al señalar su inconstitucionalidad: "Agravar la pena específicamente en casos de violencia de género es discriminatorio porque ese delito se comete mayoritariamente contra mujeres y diversidades. Es un sesgo de género que castiga a la mujer por denunciar y esconde una ideología patriarcal y conservadora".
Por último, advirtió sobre el peligro de los discursos de odio que circulan en la actualidad y su correlato en el aumento de femicidios y ataques a sectores vulnerables. "Es una maniobra distractoria para disimular que no hay recursos para contener a las víctimas. No van a poder tapar el sol con un dedo porque los derechos conquistados son irreversibles", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)