La diputada nacional y docente universitaria Mercedes de Mendieta dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) en el marco de la convocatoria a una nueva marcha en defensa de la educación pública, prevista para el 12 de mayo, en un contexto de fuerte conflicto salarial y presupuestario en el sistema universitario.
Durante la entrevista, De Mendieta subrayó que el conflicto no se limita únicamente al ámbito universitario, sino que afecta a todo el sistema educativo nacional, sumergido en una precariedad que empuja a docentes y alumnos a situaciones límite.
"Creo que el 12 de mayo tiene que ser una fecha que logre canalizar y expresar las implicancias de un gobierno que viene atacando a la educación en todos sus niveles, particularmente y ni hablar de nivel universitario y de ciencia y técnica, que es uno de los blancos de ataque sistemático de este gobierno", afirmó.
Asimismo, describió el panorama cotidiano en las aulas: "Estamos en condiciones precarias completamente, salarios de miseria, profesores que dejan de dar clase porque se van a trabajar de otras cosas porque no llegan a fin de mes, pibes que no tienen para comer, una situación muy grave".
La diputada fue tajante al referirse a la desactualización de los ingresos y las becas estudiantiles, calificando las cifras actuales como un "escándalo" frente a la inflación reinante.
"Estamos poniendo un freno a un gobierno que está en la completa ilegalidad porque tiene dos fallos judiciales que dicen que tiene que pagar lo que nos debe, que es más del 50 por ciento de recomposición salarial", denunció De Mendieta, y agregó: "Las becas no pueden seguir siendo de 35.000 pesos. Me da hasta vergüenza decirlo. ¿Qué estudiante hoy puede mantener los estudios de universidad con una beca de 35.000 pesos? No te alcanza ni para el boleto del colectivo".
En ese sentido, remarcó que el salario de la mayoría de la docencia universitaria ronda los 200.000 pesos, lo que motiva el plan de lucha: "Es una vergüenza, es un escándalo por donde lo mires y nos toca nuevamente retomar lo que sabemos hacer, que es estar en las calles".
Para la referente de izquierda, la defensa de la educación pública trasciende lo corporativo, vinculándose directamente con el modelo de desarrollo del país y la movilidad social.
"La universidad, además, es el símbolo de un proyecto de país independiente, de un montón de profesionales que después van a los hospitales públicos como el Garrahan, que después empiezan a ser los ingenieros que construyen los puentes, los científicos que desarrollan las vacunas", destacó.
Finalmente, pese al complejo escenario legislativo y político, se mostró esperanzada en la capacidad de movilización popular para torcer el rumbo del ajuste: "Soy optimista porque creo en la lucha, porque miro la historia. Y la historia nos dice que se puede incluso contra lo más duro. Cuando nadie creía que podía pasar, la movilización tiró abajo una dictadura".(www.REALPOLITIK.com.ar)