Alejandro Bodart, dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la organización del acto por el Día del Trabajador, la interna en el Frente de Izquierda y de Trabajadores - Unidad y la situación política nacional. En ese marco, confirmó la convocatoria en plaza de Mayo y cuestionó la decisión del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) de realizar un evento separado: "Nos parece un error porque todo el mundo tiene derechos en sus actos, eso no es el error. El error es que justo en esta fecha lo que se necesitaba era un acto del Frente de Izquierda de conjunto".
Bodart sostuvo que la falta de unidad en una fecha clave puede debilitar el crecimiento del espacio. "Más que nunca tenemos que estar unidos y discutir entre todos cómo hacemos para que un 10, un 15 por ciento se transforme en un 20 y un 30 y seamos una opción real de gobierno", afirmó.
En ese sentido, planteó que existe una oportunidad histórica para el sector: "Hay un sector de la sociedad que está viendo al Frente de Izquierda como una alternativa", y remarcó que el desafío es ampliar la base de apoyo sumando a distintos actores sociales.
Además, expresó su preocupación por posibles decisiones individuales dentro del espacio: "Creemos que sería un error por parte de ellos si en algún momento decidieran un camino solo porque eso debilitaría al Frente y también a Myriam Bregman".
El dirigente del MST analizó el contexto nacional y consideró que tanto el oficialismo como el peronismo atraviesan un desgaste. "Todas las banderas que levantó el gobierno se han demostrado que eran puros piripipí", disparó.
Asimismo, aseguró que la situación económica agrava el descontento social: "La inflación crece, el bolsillo alcanza cada vez menos para llegar a fin de mes, un desastre".
En paralelo, cuestionó al Partido Justicialista: "El Partido Justicialista ha roto el contrato que tenía con la sociedad", y sostuvo que ya no representa una alternativa para los trabajadores.
Bodart insistió en que la izquierda debe asumir un rol más protagónico frente al escenario actual. "No somos una fuerza solo de oposición, somos una fuerza que un sector nos empieza a ver como alternativa de gobierno", afirmó.
En esa línea, fue categórico: "Yo creo que podemos gobernar, que la izquierda puede gobernar, puede cambiar las cosas".
También remarcó la necesidad de avanzar en un programa de transformaciones estructurales: "Somos la única fuerza que plantea cosas que quiere la gente", sostuvo, al tiempo que mencionó reformas en áreas como la deuda, el comercio exterior y los recursos naturales.
Consultado por la relación del gobierno con el periodismo, el dirigente fue crítico y alertó sobre un avance autoritario. "Son proyectos completamente autoritarios, que no pueden subsistir ni aplicar sus medidas sin medidas completamente antidemocráticas", afirmó.
En ese sentido, vinculó las restricciones a la prensa con un intento de controlar el relato público: "No quieren que la prensa investigue, que la prensa descubra su chanchullo".
Además, cuestionó el rumbo general de la gestión: "Esta gente se tiene que ir lo más rápido que se pueda, porque están haciendo un daño tremendo".
Por último, Bodart se refirió a la reforma electoral impulsada por el gobierno y manifestó su rechazo total. "Nosotros creemos que la reforma de principio a fin es reaccionaria", aseguró.
Y concluyó: "Nosotros vamos a votar en contra completamente de esto", al considerar que las modificaciones buscan consolidar un sistema bipartidista y excluir a nuevas fuerzas políticas. (www.REALPOLITIK.com.ar)