El exdiputado nacional y exministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el deterioro social, el trabajo, la educación y el rol del estado. “Yo creo que la situación social está muy complicada, básicamente por tres cuestiones”, afirmó.
En su análisis, Arroyo identificó tres ejes centrales. En primer lugar, señaló: “Vivir endeudado para mí es el núcleo del problema social hoy en la Argentina”, y explicó que las familias recurren a nuevas deudas para cubrir gastos básicos como servicios, alimentos y medicamentos.
Sobre el empleo, sostuvo: “Hay un problema serio con el trabajo. Trabajar no alcanza”, al describir un escenario de desempleo combinado con sobreempleo, donde muchas personas deben multiplicar sus ingresos con jornadas extensas o trabajos informales.
Además, advirtió sobre un fenómeno creciente: “Lo tercero para mí es un fenómeno de implosión social, de mucha gente que revienta para dentro”, lo que —según explicó— deriva en situaciones de violencia cotidiana.
Arroyo también se refirió al vínculo entre la sociedad y la política: “Está rota la relación de la sociedad con la política”, y remarcó que el descontento no se limita al gobierno, sino que alcanza a toda la dirigencia. En ese sentido, planteó la necesidad de construir alternativas: “Es construir otras ideas, ideas de equilibrio”, y cuestionó tanto la ausencia del estado como los modelos extremos. “Es tarea de quienes somos opositores hacerlo, pero siendo claro que es con ideas para adelante y no para atrás”, agregó.
Para el exministro, la educación ocupa un lugar central en la reconstrucción social. “Lo único que hoy tiene legitimidad es la escuela”, aseguró, aunque advirtió que necesita transformaciones profundas.
En particular, fue contundente respecto al nivel medio: “Para mí, más allá de esto que está pasando en términos de violencia, la escuela secundaria está terminada”, y propuso avanzar hacia un modelo más flexible, con incorporación de nuevas tecnologías y vinculación con el mundo laboral. Asimismo, señaló: “Si yo dijera, ¿dónde está el núcleo del problema hoy en la Argentina? Es nuestra escuela secundaria”.
En relación al clima social, vinculó la violencia cotidiana con el discurso público: “Violencia de arriba es violencia de abajo”, y consideró que la dirigencia política debe bajar el nivel de confrontación.
También destacó que las problemáticas sociales impactan directamente en el ámbito educativo: “Lo que sucede en la escuela es el reflejo de lo que sucede en la sociedad”.
Desde su experiencia legislativa, Arroyo cuestionó la falta de agenda educativa: “La educación es evidente que no se le da prioridad”, y subrayó la necesidad de consensos a largo plazo. “Hay que pensar en políticas de estado, hay que pensar en política para los próximos 20 años”, afirmó, al tiempo que remarcó que la continuidad de programas como Conectar Igualdad es clave para reducir desigualdades.
El exdiputado también alertó sobre el estado del sistema sanitario: “Hoy el sistema de salud está totalmente desacomodado”, y denunció dificultades generalizadas en el acceso a medicamentos y prestaciones. En ese sentido, cuestionó el rol del estado: “La salud es competencia del estado”, y advirtió que su retiro profundiza las desigualdades.
Finalmente, puso el foco en el avance de los consumos problemáticos: “Nos faltan centro de atención de adicciones”, y describió un escenario donde los jóvenes no encuentran respuestas institucionales.
Además, remarcó: “En el tema de adicciones no hay ningún tipo de regulación y de control”, y reclamó políticas públicas integrales que incluyan prevención, tratamiento y presencia estatal en los barrios. (www.REALPOLITIK.com.ar)