“Amigo, ¿dónde vas?. Solo quiero que pruebes mi agilidad y lo que se te interponga tendrá la forma que yo disponga”, canta Joan Manuel Pardo mientras Santiago Luis aporrea los parches en la esquina de 17 y 71. Recién son las 20 horas de un viernes que avanza hacia la trama fría del otoño y Camionero está probando sonido en Ciudad de Gatos ante la mirada de unas diez personas, todas ellas pertenecientes al entorno de la banda o a las distintas órbitas que giran en ese universo como el del Acoplado, el colectivo de merchandising y arte autogestivo que ya es parte de la identidad del grupo según reconoció el propio Pardo en una reciente entrevista para el canal NewsDigitales.
También están los muchachos de Sifón Producciones, quienes llevaron adelante la gestión del evento. Y los autores intelectuales y materiales de tres bebidas especialmente pensadas para esa noche y bautizadas con nombres vinculados a la banda: el vermú “El fuego que acaricia el corazón” (frase de la canción “La distancia” hecho por Interferencia con la colaboración gráfica de Motora, la cerveza Session IPA “Dale camión” de Baigón 58 con el diseño de Imaginería del Mar Muerto y el gin rosado “Agua asesina” (en honor al tema que Camionero grabó con Juanse, crossover que se repetiría la noche siguiente en el Gran Rex) de Floreo de Junín.
Puertas afuera ya hay un puñado de personas esperando que den puerta formalmente al evento mientras escuchan los ensayos del grupo de zona norte del GBA. Como si fuera una película en la que se corta la escena y a la siguiente el entorno es completamente distinto, poco después esa aparente calma transmutará en un hervidero colapsado: Camionero agotó las localidades de esa función en la capital bonaerense y ni siquiera se vendían entradas en la boletería de la sala en el barrio Meridiano V.
El grupo, se sabe, está delineando los detalles de “Pruebas de contacto”, su inminente nuevo disco de diez canciones que respetará el 23 y 24 de mayo en Teatro Flores. Por eso esta escala platense funge de paréntesis y cercanía con una comunidad cada vez más creciente y por lo visto no muy dispuesta a esperar demasiado por verlos sobre un escenario con el ciclo “Tracción a sangre”
Cerca de las 23, el riff cabalgante de “Un poco más de consideración” dio inicio a una performance que se extendió por casi dos horas con un repertorio que repasó todas las grabaciones de Camionero, incluso la próxima: ahí apareció “Fiebre” como estreno y muestra de lo que se vendrá. También dos versiones de La Patrulla Espacial que operaron como homenaje a la banda patagónica con asiento en La Plata: “El perfume” y “Carretera perdida”, ambas con su exmiembro Tomás Boui Vilche como invitado (luego de haber actuado como número soporte).
El “Dale camión” en distintas entonaciones fue mojoneando el repertorio en boca de un auditorio hasta el tuétano que pudo poner pausa al frío que brotaba desde los adoquines del barrio Meridiano. Ciudad de Gatos de bote a bote para una noche memorable mientras la banda encaraba la última curva con “Genio del Abasto” y “Guerrero atípico”, eje de sudor y pogo, antes del tranco final a la carga de “Lo hago mal, me siento bien” y “El español”.
Pasada la medianoche el dúo deja el escenario, no así su gente: instrumentos fueron reemplazados por bandejas para que el DJ Hernán H musicalizara el tercer tiempo con la segunda edición de su ciclo “¿Querés bailar rolinga conmigo?”. La manija se extendió hacia la vereda con decenas de personas tertuliando bajo las estrellas de una noche que, de repente, empezó a ceder en su frío para ofrecer una madrugada agradable entre las dos entradas a la terminal del TALP y frente a la Vieja Estación. Pasó el Camión, pasaron unos bondis, el tren ya no circula más y el “Tracción a sangre” dejó una nueva huella.
Previo a las dos funciones en el Teatro Flores donde presentarán su próximo disco "Puebas de contacto" (la del 24 está sold out, solo quedan entradas para la del 23), Camionero tocará en el Club TRI de Mar del Plata. La fecha será el sábado 16 de mayo. (www.REALPOLITIK.com.ar)