Paula Ariet, economista y especialista en gestión, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el preocupante escenario de endeudamiento que atraviesan los hogares argentinos. En su análisis, explicó que la caída del salario real, sostenida durante los últimos 15 años y profundizada en el período reciente, ha forzado a los consumidores a financiar gastos cotidianos, como la compra de alimentos, mediante herramientas crediticias que a menudo se vuelven impagables.
"Cuando perdés poder adquisitivo porque los salarios crecen menos que la inflación, la familia necesita usar crédito para cubrir sus gastos habituales hasta que logra reacomodarse. El problema es que el scoring bancario se ve afectado por la mora, y eso termina limitando las líneas de crédito disponibles", detalló Ariet.
La especialista hizo especial hincapié en el desconocimiento financiero que lleva a muchos usuarios a cometer errores costosos, como abonar únicamente el pago mínimo de las tarjetas de crédito. "El interés del mínimo es el más alto del mercado. A veces, por desconocimiento, la gente cree que está bien, pero se genera una bola de nieve. Es preferible sacar un préstamo con tasa fija para cancelar la tarjeta antes que financiar el saldo con el banco", recomendó.
Asimismo, alertó sobre la proliferación de sectores informales y prestamistas que aprovechan la urgencia de las familias. "Mientras menos garantías te pidan, más cara será la tasa de interés. Hay sectores muy complicados, como los que empeñan electrodomésticos en la vía pública; son circuitos usureros donde la probabilidad de devolver el dinero es mínima y las familias terminan perdiendo sus bienes", advirtió.
Para Ariet, aunque la baja de las tasas de interés es un indicio positivo para motorizar la economía, la recuperación real del salario no llegará a través de la emisión monetaria, sino mediante un aumento de la productividad y una reducción de la carga tributaria. "Necesitamos generar condiciones para ser competitivos. Si el gobierno abre las importaciones pero mantiene una carga impositiva del 55 por ciento, está matando a la producción local", sostuvo.
Finalmente, la economista subrayó que la salida de esta crisis requiere un orden fiscal transparente y un gesto de acompañamiento por parte de la dirigencia política. "Salir de estas crisis lleva tiempo y es doloroso, como un tratamiento de conducto. Pero para que la sociedad acepte ese dolor, necesita ver que la política también se alinea a ese esfuerzo y que las cuentas cierran con la gente adentro", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)