Daniel Romero, secretario General de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA), dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la compleja situación que atraviesa el sector vitivinícola, marcada por la caída del consumo, problemas climáticos y una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
La actividad vitivinícola atraviesa uno de sus momentos más delicados en los últimos años. Según explicó Romero, el sector acumula dificultades tanto por factores económicos como climáticos. "Ya tenemos dos años bastante complicados, poco consumo, poca exportación, y la actividad vitivinícola, lamentablemente por ahí, tiene muchos altos y bajos", describió.
El dirigente sindical señaló que las condiciones climáticas también jugaron un rol clave en el deterioro de la actividad. "El tema de la lluvia al principio, el tema de las heladas tardías también, que afectó, sí, todas las zonas altas las afectó, después el tema de la piedra también afecta bastante", detalló.
En este contexto, advirtió que la incertidumbre es total incluso para los productores: "Hay uvas en la bodega que todavía no tienen ni precio", afirmó, dejando en evidencia la falta de previsibilidad que atraviesa toda la cadena productiva.
Uno de los puntos más críticos que planteó Romero es la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores frente al aumento del precio del vino en el mercado. "El precio que está un vino en la góndola, no coincide con lo que está cobrando hoy por hoy un trabajador vitivinícola", sostuvo.
En ese sentido, precisó los ingresos actuales del sector: "Un trabajador de viña, con el último aumento que hemos sacado en el mes de marzo, ha quedado en 786.548 en viña, y en bodega ha quedado 955.412".
Además, cuestionó el funcionamiento de las negociaciones salariales: "Las paritarias que te dan un porcentaje a cobrar en tres veces y cuando llega ese mes, la plata no es la misma que hace tres meses, así que se devalúa constantemente".
Romero también apuntó contra las limitaciones impuestas en las negociaciones salariales. "En paritarias el gobierno siempre te pone techo, eso de las paritarias libres es mentira", aseguró.
En la misma línea, denunció demoras en la validación de acuerdos: "Nosotros nos están adeudando homologaciones desde hace un año y medio para atrás, no hay forma de que saquemos las homologaciones".
Otro indicador de la crisis es la caída en la actividad laboral durante la cosecha. "Este año no se ha visto esa situación... esa cantidad de gente que siempre andaba, porque por el precio que tenían de tacho de uva, a la gente tampoco le convenía viajar tanto", explicó.
Incluso advirtió que en algunos casos los valores son inferiores a los del año pasado: "Han estado pagando hasta menos de lo que salía el tacho del año pasado".
De cara al futuro inmediato, el panorama tampoco es alentador. "Estamos a la expectativa de ver cómo se va a pagar la uva que se ha metido a la bodega", indicó Romero, quien alertó que muchos productores aún no saben cuánto cobrarán.
Finalmente, expresó preocupación por la evolución de la inflación y su impacto en las paritarias: "Si nos sigue subiendo la inflación, vamos a quedar en desfasaje totalmente", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)