Una mujer de 56 años, Silvia Nancy González, murió luego de sufrir un infarto y atravesar, según denunció su hija, una cadena de desidia, demoras y decisiones médicas cuestionadas que involucran a IOMA, un hospital público y un sanatorio privado.
Todo comenzó el lunes 27 de abril en Mar del Plata. La paciente fue atendida en el hospital interzonal, donde recibió la primera asistencia. El problema, siempre según el relato de su hija, empezó cuando se necesitó una cama en unidad coronaria y la derivación no se resolvió a tiempo.
La obra social habría tardado horas en gestionar un lugar, incluso ofreciendo una cama en Berisso, a más de 350 kilómetros. Cuando finalmente la familia aceptó, ya no estaba disponible. En ese contexto, la derivaron al Sanatorio Avenida, que no contaría con la complejidad necesaria para tratar un cuadro cardíaco.
A partir de ahí, la denuncia describe un escenario crítico: falta de monitoreo, escasa presencia médica y situaciones de abandono. La hija asegura que encontró a su madre sin asistencia, con sangre en las manos y sin los cuidados básicos.
También señaló presuntas irregularidades con estudios y traslados que le quisieron cobrar de forma particular, pese a que, según le informaron luego en IOMA, estaban cubiertos y nunca habían sido gestionados correctamente por el sanatorio.
Con el correr de las horas, el estado de la paciente empeoró. Un traslado que debía realizarse se suspendió por la noche y al día siguiente surgieron nuevas complicaciones: la paciente ya estaba intubada, algo que, según la familia, no había sido informado, lo que hizo caer otra derivación por falta de cama disponible.
En medio de esa desesperación, la hija incluso sufrió una crisis de salud mientras reclamaba en IOMA y denunció que tampoco recibió asistencia adecuada.
Finalmente, la mujer fue trasladada a La Plata, pero murió pocas horas después. Un médico de la ambulancia habría advertido que el cuadro no coincidía con el informe previo, que hablaba de una evolución favorable.

La familia sostiene que la atención fue tardía, deficiente y desorganizada y apunta contra la provincia que gobierna Axel Kicillof, IOMA, el hospital, el sanatorio y el sistema de traslados. El caso sumó aún más polémica por la respuesta del titular de IOMA, Homero Giles. Según la hija, tras escribirle por WhatsApp, el funcionario respondió que eran “mentirosas y malintencionadas” y le pidió que no volviera a contactarlo.
La denuncia busca ahora visibilizar el caso y que se investigue si hubo responsabilidades en la muerte de Silvia Nancy González.