Matías Cena Trebucq, economista e investigador de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la reciente suspensión de los proyectos de exploración de gas y petróleo en la costa de Mar del Plata. El especialista aclaró que el cese de actividades no respondió a una política de protección ambiental del estado, sino a la decisión unilateral de las empresas ante la ausencia de hallazgos comerciales.
"Estos proyectos se frenaron porque las mismas empresas no quisieron seguir avanzando en la etapa de exploración. No es que el gobierno nacional se haya puesto firme", señaló Cena Trebucq, desmintiendo versiones que indicaban una cancelación por parte de las autoridades. Según explicó, ante el desinterés corporativo, el estado simplemente aplica la normativa de devolución de permisos.
El investigador de FARN vinculó estas maniobras con un "juego de expectativas" destinado a inflar el valor de las acciones de las compañías multinacionales. "Buscaban atraer inversores elevando el precio de sus activos bajo una narrativa de potencial de recursos que no era real. Fue un juego de especulación más que algo concreto", afirmó.
En ese sentido, recordó el fracaso del pozo Argerich, operado por la noruega Equinor, que resultó estar seco. "Equinor se retiró de todo lo que es el sector offshore tras no encontrar absolutamente nada", detalló, mencionando que empresas como Shell, QatarEnergy, TotalEnergies y British Petroleum han seguido el mismo camino de devolución de áreas en la Cuenca Argentina Norte.
Cena Trebucq advirtió que, aunque no se encontró petróleo, las tareas de prospección sí generaron daños en el ecosistema marino. "Son exploraciones en las que se bombardea el mar con sonido. Las mismas evaluaciones de impacto ambiental consideran que puede haber muerte de fauna o daños irreversibles", denunció el economista.
Finalmente, cuestionó la "falta de grieta" entre los distintos gobiernos respecto a la expansión hidrocarburífera y el fracking en Vaca Muerta, señalando que se prioriza la entrada de divisas sin discutir quién paga los costos del territorio contaminado. "La población termina pagando precios impagables por recursos como el agua, mientras el estado deja de garantizar derechos básicos para subsidiar estas actividades", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)