Vaporesso es el nuevo sponsor regional de la Selección Argentina campeona del mundo. La publicidad tendrá impacto en el mercado asiático y, de manera global, a través de las plataformas digitales. De esta forma, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que conducen Claudio “Chiqui” Tapia y Claudio Toviggino permitirá que la imagen de Lionel Messi sea utilizada para promocionar cigarrillos electrónicos, que la industria tabacalera suele presentar como inofensivos para la salud, pese a la existencia de numerosos estudios que sostienen lo contrario.
Si el objetivo es priorizar el lucro económico, se trata de un acuerdo beneficioso con la firma Vaporesso, de origen chino, aunque no se difundió el monto del contrato. Sin embargo, el convenio no estuvo exento de polémica. Apenas tomó estado público, la AFA eliminó de su sitio oficial el logo de la marca y el anuncio del patrocinio, tras las protestas de organizaciones de la sociedad civil y denuncias presentadas ante el ministerio de Salud de Argentina, a cargo de Mario Lugones.
Si bien el contrato continúa vigente, su difusión en la Argentina se mantuvo limitada hasta ahora.
Esto ocurre en un contexto donde las denuncias por la presunta violación de la disposición 3266/2011 de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y de la ley de Control de Tabaco perdieron peso tras la reciente decisión del gobierno de Javier Milei. El ejecutivo dispuso que el ministro de Salud firmara una resolución que habilita la comercialización de vapeadores, una denominación instalada por la industria que busca suavizar la percepción de una práctica cuestionada en numerosos países, como México.
La norma, publicada esta semana con la firma de Lugones, establece los requisitos para el registro, la comercialización y la fiscalización de cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y bolsitas de nicotina.
Desde la Casa Rosada, fuentes oficiales explicaron a REALPOLITIK que “es preferible regular el auge del vapeo entre los jóvenes, que hoy se da en gran parte a través del mercado ilegal, antes que sostener una prohibición de difícil control”.
De este modo, el país pasó de un esquema que prohibía de manera taxativa la importación, comercialización y publicidad de estos dispositivos —considerados una puerta de entrada al consumo de nicotina— a un modelo que permite su uso bajo regulación. Para algunos sectores, el argumento oficial resulta débil: advierten que, bajo esa lógica, también podría habilitarse la comercialización de otras sustancias hoy ilegales por el solo hecho de que circulan en mercados informales.
Especialistas en salud pública señalaron, además, que la promoción de estos productos —como ocurre con el patrocinio de la AFA— forma parte de una “estrategia agresiva de la industria tabacalera para mejorar la imagen de productos nocivos a través del prestigio deportivo”, una práctica que también se observa en disciplinas como la Fórmula 1. Según datos recientes de SEDRONAR, el 35,5 por ciento de los jóvenes de entre 13 y 17 años en Argentina ya probó cigarrillos electrónicos.
El lobby de la industria tabacalera encontró en la Argentina un terreno fértil, atravesado por la necesidad de inversiones y divisas.
Philip Morris, uno de los gigantes globales del sector —propietaria en el país de Massalin—, cuenta con exdirectivos con llegada a despachos oficiales. Despachos que, según denuncian periodistas acreditados en Casa Rosada, mantienen restricciones de acceso cada vez más estrictas.
Para comprender el interés en derogar la disposición de la ANMAT vigente desde 2011, es necesario repasar la postura de las compañías del sector. Desde 2024, ejecutivos tabacaleros venían cuestionando la prohibición argentina. Durante un encuentro en Suiza, en el marco de la Technovation 2024, plantearon que para atraer inversiones resultaba clave permitir la comercialización de dispositivos alternativos al cigarrillo tradicional.
En ese contexto, sostuvieron que, según estudios que manejan las propias empresas, estos productos —que calientan el tabaco en lugar de quemarlo— serían menos perjudiciales para la salud.
Sin embargo, distintas jurisdicciones locales mantuvieron una postura restrictiva. En Mendoza, por ejemplo, el ministerio de Salud y Deportes advirtió en un informe de julio de 2025 que el vapeo “amenaza con consolidarse como una nueva epidemia silenciosa entre adolescentes”. El documento oficial remarca que los cigarrillos electrónicos no constituyen una alternativa inocua y alerta sobre riesgos graves, incluso irreversibles. “Lejos de ser una opción segura frente al cigarrillo convencional, representan una amenaza creciente para la salud pública”, señala el texto. Además, detalla que estos dispositivos generan un aerosol —no vapor de agua— que puede contener nicotina, compuestos orgánicos volátiles, partículas ultrafinas y metales pesados como níquel, estaño y plomo, además de sustancias como el diacetilo, asociado a enfermedades pulmonares graves.
La polémica recién comienza. Pero lo cierto es que, con este nuevo escenario regulatorio, la AFA ya no enfrenta obstáculos para exhibir a su controvertido sponsor, mientras que el gobierno nacional elimina una de las principales barreras que la industria señalaba como freno a sus inversiones en el país. (www.REALPOLITIK.com.ar)