La crisis del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), la obra social de las Fuerzas Armadas, no da tregua. En las últimas horas se conoció el trágico desenlace del suboficial retirado del Ejército Argentino, Carlos Héctor Vázquez, quien murió el pasado 1 de mayo en San Juan luego de ingerir un frasco de pastillas en medio del conflicto que mantenía con la obra social por presuntas falencias en la atención médica.
La hipótesis sobre los motivos del suicidio cobró fuerza luego de que los investigadores encontraran una mochila con un arma de fuego y una carta en la que el hombre explicaba las razones de su decisión.
En el escrito, Vázquez recordaba que era un militar retirado con más de seis décadas de aportes a la obra social de las Fuerzas Armadas. “Desde que comencé mi carrera en el Ejército a los 16 años pago la obra social”, expresaba. Y agregaba: “Tengo casi 80 años y sigo pagando la obra social. Nunca dejé de hacerlo”.
Según medios sanjuaninos, el suboficial tenía 77 años y atravesaba un delicado cuadro de salud. Además, ya había protagonizado un episodio previo el 4 de marzo, cuando se disparó en el abdomen frente al monumento al general San Martín, en el Parque de Mayo de la capital sanjuanina.
El caso expone el dramático escenario que atraviesa la obra social militar, cuya deuda rondaría los 248.600 millones de pesos, situación que habría provocado cortes en prestaciones, falta de medicamentos y reclamos crecientes de afiliados en distintos puntos del país.
Aunque hasta el momento no hubo confirmación oficial por parte del ministerio de Defensa, distintas fuentes consultadas por REALPOLITIK señalaron que el general Sergio Maldonado se habría alejado de la presidencia de la nueva estructura sanitaria diseñada por el gobierno de Javier Milei para asistir al personal militar en actividad y retirado.
“Las diferencias con el general Presti son insalvables”, aseguraron fuentes consultadas, que atribuyen esa situación a la salida de Maldonado de la conducción de la OSFA.
La Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) fue creada mediante el decreto 88/2026, que dispuso la disolución del IOSFA y su división en dos nuevas entidades para separar al personal militar del perteneciente a las fuerzas federales de seguridad:
- Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA): destinada al personal bajo la órbita del ministerio de Defensa.
- Obra Social de las Fuerzas de Seguridad Federales (OSFFSEG): orientada al personal de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.
Respecto al pasivo acumulado, el Estado nacional aseguró que asumirá la deuda millonaria heredada por el IOSFA, aunque persisten dudas y cuestionamientos sobre el mecanismo previsto para cancelar esos compromisos. En las últimas semanas también trascendió que parte de las obligaciones habría comenzado a cubrirse con fondos originalmente destinados a salarios de las Fuerzas Armadas.
REALPOLITIK había advertido hace un mes sobre la falta de información en torno a la auditoría integral ordenada por el ministerio de Defensa el 5 de diciembre pasado sobre la obra social liquidada.
El relevamiento debía incluir el análisis presupuestario, económico, financiero, patrimonial y normativo del organismo, además de la evaluación de programas, proyectos y operaciones desarrolladas entre 2019 y el cierre del ejercicio 2025. El objetivo oficial era determinar el estado real de la institución y contar con elementos técnicos para respaldar futuras decisiones en medio de la crisis.
El proceso de transición hacia las nuevas estructuras sanitarias demandaría aproximadamente un año. Sin embargo, tanto OSFA como OSFFSEG nacen atravesadas por el mismo problema: una pesada herencia financiera y reclamos por la caída de servicios médicos, deuda con prestadores privados y atrasos con droguerías.
Desde el ministerio conducido por Carlos Presti sostienen que las deudas del IOSFA comenzaron a regularizarse, pese a las tensiones internas que existirían con el ministerio de Economía encabezado por Luis Caputo.
En paralelo, las fuerzas armadas y de seguridad debieron avanzar en la distribución de responsabilidades sobre los saldos deudores entre las áreas dependientes de los ministerios de Seguridad y Defensa. En ese contexto, el Ejército y la Fuerza Aérea ya habrían emitido órdenes de pago para afrontar parte de los pasivos, mientras que la Armada seguiría el mismo camino.
La situación también derivó en una causa penal contra el exministro de Defensa, Luis Petri, actual senador nacional, a quien sectores críticos responsabilizan por el crecimiento de la deuda del IOSFA y por el deterioro en las prestaciones médicas brindadas a los afiliados.
Durante los últimos meses, afiliados de distintas provincias realizaron protestas y movilizaciones frente a sedes de la obra social para denunciar la falta de cobertura y demoras en la entrega de medicamentos, incluidos tratamientos oncológicos.
La crisis, que golpea a la tercera obra social más importante del país detrás del PAMI y el IOMA, terminó derivando en episodios dramáticos como el relatado al comienzo de esta nota. (www.REALPOLITIK.com.ar)