República Dominicana y el crimen que aún hoy salpica a la política argentina
Por: Santiago Sautel
La crisis dentro del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia (OPNyA) sumó un nuevo capítulo judicial. Por orden de la fiscalía de Dolores, este martes 5 de mayo se realizó un allanamiento en el centro de contención Pulmahue, ubicado en esa ciudad bonaerense, en el marco de una causa por presunta malversación de fondos.
La información fue confirmada a REALPOLITIK por fuentes vinculadas al organismo: “Por orden de la fiscalía de Dolores, llevaron adelante un allanamiento en el centro de contención Pulmahue. La denuncia es por malversación de fondos”.
El procedimiento se produce en un contexto de fuerte deterioro interno dentro del sistema penal juvenil bonaerense, atravesado por denuncias de irregularidades administrativas, cuestionamientos a las autoridades y crecientes tensiones políticas dentro del área que depende del ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, conducido por Andrés Larroque.
Según pudo reconstruir REALPOLITIK, días antes del allanamiento habría sido apartado de su cargo el director regional Gustavo "Tavi" Mendoza, en medio de acusaciones por presuntas irregularidades acumuladas durante su gestión.
A esto se suma la salida de Claudio “Momia” Otero, exdirector provincial de Institutos Penales Juveniles, uno de los funcionarios más cuestionados dentro del organismo en los últimos meses. De acuerdo a distintas fuentes internas, tras quedar virtualmente desplazado, Otero habría solicitado treinta días corridos de vacaciones.
“La situación es insostenible. Nadie que siga teniendo respaldo político desaparece un mes en medio de semejante crisis”, deslizó una fuente consultada por este medio.
La figura de Otero ya había quedado bajo presión luego de la publicación de distintos informes sobre fugas de menores, denuncias internas y presuntos desmanejos dentro de institutos bonaerenses. Como informó REALPOLITIK semanas atrás, un informe interno del OPNyA registró 241 fugas de menores durante 2025, exponiendo severas falencias estructurales y operativas dentro del sistema.
El allanamiento en Dolores también se da pocos días después de que este medio revelara denuncias por presuntos maltratos, amenazas, encubrimientos y prácticas irregulares dentro del centro socioeducativo Santa María Eufrasia Pelletier, en La Plata.
Chats internos, testimonios y documentación oficial mostraron entonces un cuadro crítico dentro de distintos dispositivos dependientes del organismo, incluyendo acusaciones de hostigamiento, castigos informales, discriminación y posibles acomodos internos.
En ese contexto, distintas fuentes coinciden en que el procedimiento judicial en Pulmahue podría no ser un hecho aislado, sino parte de una trama más amplia de irregularidades administrativas y presuntos hechos de corrupción que desde hace tiempo circulan tanto dentro del OPNyA como entre trabajadores del sistema penal juvenil.
“Todo el mundo habla de estas situaciones hace años, pero hasta ahora no hay nadie preso ni procesado”, resumió una fuente con conocimiento del funcionamiento interno del organismo.
Dentro del área existe además preocupación por el tiempo transcurrido entre la radicación de la denuncia y el allanamiento judicial. Algunos trabajadores temen que eso haya permitido movimientos internos o eventuales maniobras para ocultar documentación sensible.
Pese a ello, el operativo realizado este martes es considerado por distintos sectores como un hecho inédito dentro del organismo y podría abrir una nueva etapa judicial y política para el sistema de institutos penales juveniles bonaerenses.
Por el momento, la causa se mantiene bajo reserva y no trascendieron oficialmente detalles sobre secuestro de documentación, imputaciones o posibles medidas futuras. Sin embargo, el avance judicial vuelve a poner bajo la lupa a una estructura que desde hace meses acumula denuncias, internas y cuestionamientos sobre su funcionamiento. (www.REALPOLITIK.com.ar)