En un clima de creciente tensión con el Gobierno nacional, las universidades públicas redoblan la presión y convocaron a una nueva Marcha Federal Universitaria para el próximo martes 12 de mayo, con movilizaciones en todo el país y un acto central en Plaza de Mayo. La consigna es clara y directa: exigir el cumplimiento inmediato de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición salarial del sector.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina (FUA), que coinciden en un diagnóstico crítico: pese a contar con una ley vigente y ratificada judicialmente, el Ejecutivo nacional no está ejecutando los fondos previstos para el funcionamiento del sistema universitario.
“Marchamos en defensa de la universidad pública, gratuita y de excelencia”, señalaron en un comunicado conjunto, en el que también remarcaron que el reclamo dejó de ser una demanda política para convertirse en una exigencia institucional: “No es una lucha, es el cumplimiento de la ley”.
El eje del conflicto gira en torno a la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada en 2025 y respaldada por fallos judiciales que ordenaron su aplicación. En particular, los artículos vinculados a la recomposición salarial docente y al financiamiento de becas estudiantiles siguen sin ejecutarse, lo que profundiza el deterioro del sistema.
Desde las universidades advierten que la situación ya impacta de lleno en el funcionamiento cotidiano. La falta de actualización presupuestaria —con partidas congeladas en valores de 2025— genera un desfasaje que compromete desde el dictado de clases hasta la investigación científica.
Pero el punto más sensible aparece en el sistema de salud universitario. Autoridades de la red de hospitales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) alertaron que la falta de recursos pone en riesgo la atención de miles de pacientes. Según detallaron, más de 110 mil personas dependen de estos centros, que ya comenzaron a reducir prestaciones.
“No le podemos decir a un paciente que no lo vamos a atender”, advirtieron desde el sistema sanitario universitario, donde incluso se evalúa un escenario de parálisis total en pocas semanas si no hay una respuesta concreta del Gobierno.
El conflicto también expone una fuerte disputa salarial. Mientras la ley establece una recomposición cercana al 51%, la propuesta oficial ronda el 12,3% en cuotas, muy por debajo de las proyecciones inflacionarias.
En este contexto, las organizaciones convocantes buscan reeditar el impacto de la masiva movilización universitaria de 2024, con la intención de reinstalar el tema en la agenda pública y forzar una definición política. El mensaje, dirigido directamente al presidente Javier Milei, apunta a cuestionar el incumplimiento de una norma aprobada por el Congreso y ratificada por la Justicia.
La jornada del 12 de mayo no será solo una protesta sectorial. Las universidades apuestan a construir una movilización amplia, con participación de docentes, estudiantes, gremios y distintos sectores sociales, en defensa de uno de los pilares históricos del país: la educación pública.

El trasfondo es más profundo que una discusión presupuestaria. Lo que está en juego —según advierten desde el sistema universitario— es el modelo de educación superior en la Argentina y su capacidad de sostenerse en el tiempo.
La calle, una vez más, aparece como el escenario donde se dirime ese debate.
El próximo martes 12 de mayo de 2026 se realizará una nueva movilización en defensa del sistema universitario argentino, con eje en el reclamo por financiamiento y salarios.
“Tenemos que volver a ser miles en la calle defendiendo nuestro futuro”, expresaron desde la organización.
La convocatoria incluye también la defensa de la salud y el sistema científico, en un contexto de recorte presupuestario y conflicto abierto con el Gobierno nacional. Martes 12 de mayo – 17 horas. (www.REALPOLITIK.com.ar)